La verdad del Catatumbo

Mayo 25, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El secuestro de los periodistas del canal RCN televisión en La Gabarra, es otro elemento que desnuda la situación del Catatumbo y el esfuerzo por callar o ejercer presión contra quienes tienen el deber de informar".

El secuestro de los periodistas del canal RCN televisión en La Gabarra, es otro elemento que desnuda la situación del Catatumbo y el esfuerzo por callar o ejercer presión contra quienes tienen el deber de informar. Como en muchas partes del país, las libertades que deberían ser garantizadas como consecuencia de la democracia, son perseguidas como enemigos por los grupos que viven de la ilegalidad.Es claro entonces que la orden del ELN es el silencio sobre lo que ocurre en el Catatumbo, una de las zonas más afectadas por el narcotráfico y las dificultades de la Fuerza Pública para ejercer el control. Por eso, municipios como El Tarra, donde la autoridad legítima es superada por la presencia de toda clase de organizaciones delincuenciales, se convierten en reductos donde se usan toda suerte de asociaciones y a los campesinos para reclamar que no se persigan los cultivos ilícitos, alegando que son la forma de superar la pobreza.Así se construyen espacios para impedir la presencia efectiva del Estado. Y en ellos, las guerrillas, se alían con bandas criminales de cualquier pelambre para explotar la enorme riqueza que significa tener el control del territorio y estar próximos a la frontera con Venezuela, donde es conocida la facilidad para traficar con toda clase de drogas ilícitas. Otras veces, los choques entre ellos producen guerras, venganzas y tragedias donde son sacrificados los campesinos, acorralados por la violencia que ejercen contra ellos. Ese es el drama que los periodistas no comprometidos y respetuosos de su profesión han narrado. Es lo que se ve por todas las trochas del Catatumbo, lo que se refleja en la vida de la región y lo que es contado en voz baja y con muchos temores por quienes padecen la amenaza de los violentos. Eso es lo que Salud Hernández y muchos otros han narrado, enfrentando la amenaza del ELN, de las Farc, de las bandas de delincuentes y de quienes han tejido una red de desinformación que usa las reivindicaciones sociales para defender los cultivos ilícitos como instrumento de redención. Los periodistas Diego D’Pablos y Carlos Melo fueron enviados a la zona del Catatumbo por RCN para cubrir los hechos que en el municipio de La Gabarra se están presentando a raíz de la desaparición de Salud Hernández, corresponsal del diario El Mundo de España y periodista de El Tiempo. Según informaciones conocidas, el ELN afirma que la señora Hernández está haciendo un trabajo de investigación en la zona.Ojalá la información sea cierta y la periodista colombo española regrese sana y salva. Pero igual de importante es que a los dos enviados de RCN sean liberados. Ellos también están en manos de ese grupo guerrillero, para el cual no existen límites morales cuando se trata de secuestrar.Pasados tres días, la comunicación con D’Pablos y Melo ha sido imposible. Y aunque se conoce el anuncio del ELN sobre Salud Hernández, sólo su regreso podrá aliviar los temores sobre su suerte. Ellos tres son periodistas, están cumpliendo con su deber social y profesional de narrar al mundo lo que está sucediendo en El Tarra y en todo el Catatumbo.

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