La tragedia del Chocó

Noviembre 03, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El momento que vive el Chocó reclama de una presencia más amplia de las autoridades y el Gobierno Nacional. Si bien el invierno está en gran parte del país, los habitantes de ese departamento están sufriendo una emergencia que en muchos casos parece increíble.

Casi la totalidad del Chocó está en alerta roja por las inundaciones que empezaron hace quince días. El drama que padecen miles de familias en esa región demanda hoy la solidaridad de Colombia para enfrentar los daños que está dejando una de las peores temporadas invernales de su historia. Ahora mismo, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, declaró la emergencia en Quibdó y todos los asentamientos a orillas del Atrato por una posible creciente súbita que puede dejar consecuencias catastróficas. Es lo mismo que hace pocos días hizo con relación a Istmina y la vasta región que es atravesada por el río San Juan, al sur de ese departamento y el occidente del Valle. De igual manera, decenas de ríos que vierten sus aguas a esos dos grandes afluentes han causado daños enormes en toda la geografía chocoana. Y la alcaldesa de Bahía Solano, municipio a orillas del Pacífico, lanzó el pasado martes un llamado urgente y dramático sobre las graves condiciones que afectan a los habitantes de esa jurisdicción, afirmando que aunque ha declarado la calamidad pública, carece de recursos para atender una emergencia que no parece tener final cercano. Otro aspecto no menos amenazante es la presencia de deslizamientos de tierra que se producen en muchas zonas pobladas, debido en gran parte a las intervenciones que realizan quienes a cualquier costo destruyen la naturaleza para extraer minerales, sin importar el daño que están causando. Allí está otra prueba de porqué ya no es un asunto de explotar la riqueza del subsuelo sino de destruir el medio ambiente, envenenando los ríos y creando riesgos para la naturaleza y sobre todo, para cientos de miles de seres humanos. Ahora se podría argumentar que lo ocurrido es consecuencia del cambio climático. Sin embargo, ya es imposible desconocer que en toda esa tragedia está presente el desastre causado por la minería ilegal que destruye las cuencas hidrográficas y del crecimiento de los cultivos ilícitos que destruyen la vegetación, dejando al Chocó sin uno de sus mecanismos naturales más importantes. La tragedia reclama la presencia del Estado y de los colombianos. El Chocó es el departamento más golpeado por la pobreza y uno de los más afectados por el abandono secular del Pacífico. Aunque la Unidad Nacional Para la Gestión de Riesgo ha llevado suministros y ayuda para los damnificados, la verdad es que parece superada por el número de familias afectadas por las inundaciones, que se calcula en decenas de miles.El momento que vive el Chocó reclama de una presencia más amplia de las autoridades y el Gobierno Nacional. Si bien el invierno está en gran parte del país, los habitantes de ese departamento están sufriendo una emergencia que en muchos casos parece increíble. Por eso, también es necesaria la solidaridad de la Nación para ayudar a esos compatriotas a superar una situación que no parece tener la atención que requiere.Ante el drama del Chocó, lo urgente es establecer los mecanismos necesarios para apoyar ese departamento y a sus moradores en la tragedia que se ha abatido sobre ellos.

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