La tercera presidencia

Mayo 24, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Lo que más llama la atención es que Correa no ha sufrido el desgaste del poder y, por el contrario, de acuerdo con las encuestas de popularidad de los Presidentes de las Américas, ostenta un cómodo primer lugar con una favorabilidad del 80% entre los ciudadanos de su país.

Hoy toma posesión Rafael Correa como Presidente de los ecuatorianos e inicia su tercer mandato consecutivo. Este hecho, inédito en una nación que parecía acostumbrada a que los presidentes en ejercicio salieran abruptamente de su cargo, es una buena noticia para los ecuatorianos, que en la pasada elección le entregaron un abrumador mandato a Rafael Correa. Así, el joven economista educado en los Estados Unidos y experto en el populismo, ya pasó a la historia del Ecuador como el presidente que más ha durado en su puesto. Lo que más llama la atención es que Correa no ha sufrido el desgaste del poder y, por el contrario, de acuerdo con las encuestas de popularidad de los Presidentes de las Américas, ostenta un cómodo primer lugar con una favorabilidad del 80% entre los ciudadanos de su país.Para la revista británica The Economist, que cubrió la campaña electoral, estos resultados no son una sorpresa. Señala que “Nuevas autopistas serpentean a través del Ecuador, alineadas con vallas y fotografías que recuerdan a los conductores cuán malas eran las carreteras de este país andino antes de que Rafael Correa fuera elegido para su primer período presidencial. Los pueblos y villorrios lucen nuevas escuelas, clínicas y hospitales. La moneda se mantiene estable y la inflación cuidadosamente controlada, y una porción significativa de los dos millones de pobres (en una población de 14,5 millones) recibe un cheque mensual de ayuda estatal. Relucientes uniformes escolares gratuitos y auxilios para servicios funerarios ayudan para que el ecuatoriano del común sienta que las cosas se están haciendo bien”.Y los indicadores económicos confirman los buenos resultados de la gestión de Correa. Disminución del desempleo, baja inflación, PIB en crecimiento constante, cuantiosos ingresos gracias a la renegociación de los contratos de explotación petrolera y resurrección del sector industrial ecuatoriano se cuentan entre sus principales logros, lo mismo que una disminución significativa de la deuda externa.Para The Economist, Correa es un intelectual independiente que se debe tener en cuenta para el futuro de América Latina. Pero también es una mezcla de “buena suerte, oportunismo y habilidad”. Lo primero por los precios del petróleo, lo segundo por su olfato político, y lo tercero por su inteligencia y buena formación académica. Pero Correa tiene un lado oscuro en su propensión al autoritarismo y su obsesión en perseguir a la prensa libre y crítica. Es así como varios periodistas son acosados por una ley de prensa que pretende someter la libertad de expresión a los caprichos de un mandatario en ocasiones energúmeno para descalificar a sus opositores. Una obsesión antiyanqui enfermiza, demuestra también su particular forma de interpretar el poder.Así llega Rafael Correa a su tercera Presidencia, con muchas cosas a su favor y también con amenazas latentes contra la democracia y la libertad en su país. Ojalá su inteligencia lo lleve a rectificar y evite las tentaciones totalitarias que anudan en el corazón de todos los que creen tener la razón siempre.

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