La suerte de Emcali

La suerte de Emcali

Julio 19, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Al Gobierno Nacional se le reconoce su interés en poner a un caleño de reconocidas ejecutorias al frente de Emcali. Pero debe saber que Cali espera que termine una intervención que ya no se justifica y, por el contrario, puede estar causando inconvenientes".

Mientras hoy se produce la posesión del doctor Ramiro Tafur como gerente interventor de las Empresas Municipales de Cali, los caleños muestran su preocupación sobre la prolongada intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y la incertidumbre que padece la entidad después de once años. Como dirigente gremial, al doctor Tafur se le reconoce su gestión exitosa al frente de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Valle. También posee una hoja de vida intachable como servidor público. Fue Alcalde de la ciudad en una época sin duda difícil, toda vez que le correspondió finalizar el período del destituido Apolinar Salcedo. En el corto tiempo en que se desempeñó como primera autoridad de Cali tomó decisiones de importancia para la ciudad. Luego fue designado como delegado del presidente de la República en el Consejo Directivo de la CVC, y son reconocidas sus actuaciones para rescatar la entidad ambiental de los tentáculos clientelistas que se apoderaron de ella y la usaron para sus intereses. En esas condiciones, la escogencia del ex alcalde como gerente interventor no puede causar sino tranquilidad. Además, resuelve la interinidad en el cargo, prolongada desde la renuncia de la doctora Susana Correa, quien se retiró para aspirar al primer cargo de la ciudad. Casi un año transcurrió desde entonces, tiempo durante el cual no se ha vuelto a saber nada sobre asuntos tan importantes para Emcali como la consecución de un socio en la empresa de telecomunicaciones. Como tampoco se ha vuelto a conocer el estado en que se encuentran las finanzas de la entidad.Y lo más grave, aún no se sabe qué ocurrirá con la intervención de Emcali. Más de once años han transcurrido desde que el Gobierno Nacional decidió tomar posesión de la empresa, incluso con fines de liquidación. Muchas cosas han pasado desde entonces: Emcali no fue liquidada, el anterior gobierno se comprometió en su salvación y en evitar su posible privatización. En esos casos cumplió su palabra. Pero la entidad sigue en un limbo porque su dirección es ejercida desde una Superintendencia en Bogotá, sin que la ciudad y sus autoridades puedan participar en la definición de su derrotero. Al Gobierno Nacional se le reconoce su interés en poner a un caleño de reconocidas ejecutorias al frente de Emcali. Pero debe saber que Cali espera que termine una intervención que ya no se justifica y, por el contrario, puede estar causando inconvenientes. De hecho, la quietud en que entró la negociación del componente de comunicaciones está mostrando la dificultad que implica el que su gerencia no tenga la autonomía que s requiere para proponer alternativas y tomar las decisiones gerenciales que demanda una de las empresas más grandes del suroccidente colombiano.Bienvenida entonces la designación de Ramiro Tafur en Emcali. Ojalá, su llegada signifique la posibilidad de definir un acuerdo de buen gobierno y terminar con un proceso que si bien se explica por el temor al regreso del clientelismo en su dirección, hoy es anormal, lleva once años y su verdadera propietaria no puede ejercer los derechos y deberes que consagran las leyes.

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