La reelección del Procurador

Noviembre 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...el doctor Ordóñez podría por ejemplo responder a los caleños y los vallecaucanos en qué estado se encuentran las decenas de investigaciones contra los gobiernos recientes de Cali y el Valle sobre corrupción, abusos de poder y desconocimientos de la ley que parecen dormir en los anaqueles de la Procuraduría".

Pese a enfrentar la oposición de una de las más intensas y duras campañas mediáticas de los últimos tiempos, el Procurador General de la Nación fue reelegido por abrumadora mayoría por la plenaria del Senado. Se cumplió así el proceso que permite y ordena la Constitución, empezando ahora una nueva etapa en la cual el doctor Alejandro Ordóñez deberá demostrar que fueron infundadas las críticas y acertadas las razones por las cuales 80 de los 102 senadores depositaron su voto por él. Por supuesto, en el seguimiento a la labor de los próximos cuatro años deberán dejarse de lado las consideraciones de orden ideológico y hasta de tipo religioso con que se ha pretendido descalificar al Procurador, para concentrarse en el análisis objetivo del cumplimiento de sus labores. Ese es el servicio que hay que prestarle a Colombia, para que se cumpla a cabalidad la función principal de la Entidad, la de ser el representante del Ministerio Público y vigilante de la actuación del Estado y la guarda del interés nacional. Esa función es la que parece haber sido dejada a un lado en el análisis de las razones para reelegir a Ordóñez, desplazándola por descalificaciones en muchos casos signadas sólo por aspiraciones alejadas del bien común que debe guiar la actividad pública. Por eso, Colombia no tuvo información objetiva sobre la labor de su Procurador. A cambio recibió una campaña llena de los peores epítetos y desprestigios, en los cuales se ha comprometido la credibilidad y la confianza de una institución vital para la actuación del Estado y la fe de los ciudadanos en sus instituciones. En ese orden de ideas, al Procurador reelegido le corresponderá demostrar que el Senado realizó una apropiada escogencia, más allá de las sospechas sobre acuerdos clientelistas para repartir nóminas y prebendas. Que quienes votaron por su nombre lo eligieron sin temor a las investigaciones que la entidad a su cargo adelanta contra varios de ellos. Y que sus decisiones no están marcadas por los radicalismos doctrinarios o ideológicos que usaron con intensidad sus opositores y los detractores de sus creencias. Así las cosas, el doctor Ordóñez podría por ejemplo responder a los caleños y los vallecaucanos en qué estado se encuentran las decenas de investigaciones contra los gobiernos recientes de Cali y el Valle sobre corrupción, abusos de poder y desconocimientos de la ley que parecen dormir en los anaqueles de la Procuraduría. Y darle claridad a las dudas sobre actuaciones del Estado y al combate a las desviaciones de poder que el año pasado implicaron la pérdida de más de nueve billones de pesos en manos de los corruptos que desangran las finanzas públicas de la Nación. En la noche del pasado martes quedó claro el voto de confianza del Senado al procurador Ordóñez, superando incluso los obstáculos de última hora con la renuncia de uno de los miembros de la terna. Ahora, el funcionario reelegido deberá desmentir con resultados y actuaciones que defiendan el interés general, la campaña que montaron sus detractores. Así demostrará que fue una decisión acertada la del Senado y que los colombianos podemos confiar en nuestra Procuraduría.

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