La protesta de Venezuela

La protesta de Venezuela

Febrero 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

La protesta fue usada por Maduro para declararse víctima. Y para soltar su discurso: “Fascistas, nazis, enemigos de la patria, guerra económica” con el cual trata de desviar el debate público sobre la corrupción y la ineptitud que se esconde tras la fachada de socialismo, patrocinada desde Cuba por los hermanos Castro y soportada por unas Fuerzas Armadas Venezolanas satisfechas mediante el poder y las canonjías.

El pasado miércoles, miles de estudiantes venezolanos protagonizaron marchas para reclamar cambios que hasta ayer contabilizaban 3 muertos, decenas de heridos y más de 70 detenidos. Es la protesta social que vuelve a las calles de Venezuela, pese a la amenaza de la violencia oficial y la disposición del régimen a usar todos los mecanismos a su alcance para reprimir el descontento.Los jóvenes marcharon por las principales ciudades del país vecino para expresar su rechazo a lo que sucede en Venezuela. Eran protestas tranquilas donde no había indicios de violencia. Paralelo a esas movilizaciones, el gobierno de Nicolás Maduro ordenó la realización de concentraciones de adherentes a su causa, donde estaban los ‘colectivos’, organizaciones paramilitares especializadas en sembrar el terror y desarticular cualquier conato de protesta. De pronto ocurrió lo que se temía: dos estudiantes y un miembro de las organizaciones oficiales murieron abaleados en Caracas. Al menos treinta personas fueron heridas y decenas de estudiantes apresados por los cuerpos de seguridad, después de ser atacados con armas de fuego. Y ayer, uno de los dirigentes de la oposición, Leopoldo López, fue objeto de una orden de detención por delitos que van desde asociación para delinquir, instigación a delinquir, intimidación pública, incendio a edificio público, daños a la propiedad pública, lesiones graves, homicidio y terrorismo.Esta es la primera gran expresión del descontento que se vive en Venezuela en los últimos años. Descontento que es ocasionado por la inflación del 56% que destruye la capacidad adquisitiva de los venezolanos; por un desabastecimiento cada vez más agudo de los productos de primera necesidad, un aparato productivo que desaparece y la incapacidad del régimen para pagar la deuda que por US$50.000 millones tiene con sus proveedores internacionales. Y por una violencia absurda que impera en todo el país.Así, la protesta fue usada por Maduro para declararse víctima. Y para soltar su discurso: “Fascistas, nazis, enemigos de la patria, guerra económica” con el cual trata de desviar el debate público sobre la corrupción y la ineptitud que se esconde tras la fachada de socialismo, patrocinada desde Cuba por los hermanos Castro y soportada por unas Fuerzas Armadas Venezolanas satisfechas mediante el poder y las canonjías. Ya está claro entonces que el gobierno de Maduro está dispuesto a silenciar a la prensa escrita y a reprimir a como dé lugar, utilizando la justicia o la violencia paramilitar de los ‘colectivos’, cualquier inconformidad. Y aunque ya se habla de la marcha de los estudiantes como la chispa de la insurrección contra el régimen chavista, lo cierto es que la oposición está dividida entre los seguidores de Henrique Capriles quien pide paciencia para llegar al poder por la vía electoral y quienes como Leopoldo López, ahora con orden de captura, promueven la protesta en la calle. Falta mucho sin duda. Pero se puede decir que Venezuela está expuesta a una confrontación entre una revolución bolivariana fracasada y un país que reclama la libertad para poder reconstruir su democracia.

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