La nueva guerra

Febrero 12, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

De aprobarse la iniciativa, quedan atrás las promesas de no volver a enviar tropas a la región. No puede olvidarse que Iraq fue objeto de una invasión de diez años por el ejército estadounidense, y no quedaron los mejores recuerdos. Pero, en poco tiempo las condiciones cambiaron. Ahora existe una organización dispuesta a imponer su dictadura, empezando por borrar las fronteras entre el mismo Iraq y Siria para formar un califato.

De ser aprobada la autorización que pidió el presidente Barack Obama al Congreso de su país para usar la Fuerza Militar de los Estados Unidos contra el Estado Islámico, EI, la nación norteamericana entrará en otra guerra que se desarrollará en Oriente Medio, tendrá características particulares, y podrá extenderse hacia Europa o a territorios donde el Islam se use como pretexto para desencadenar la violencia contra occidente. La solicitud se presentó unos días después de ratificarse la muerte de Kayla Jean Muller, una estadounidense prisionera del grupo yihadista, supuestamente a causa de un bombardeo de la aviación de Jordania al norte de Siria. Con ello se elevan a cuatro los norteamericanos secuestrados por el grupo islamista que pierden la vida en condiciones atroces, y su muerte es utilizada con intenciones propagandistas.Ahora empieza el proceso para autorizar las atribuciones que el presidente Obama solicitó para los próximos tres años. Aunque es conocida la distancia entre el Congreso de mayorías republicanas y el ejecutivo demócrata, todo indica que habrá consenso para su aprobación. Los Estados Unidos han sido desafiados, ciudadanos suyos han sido asesinados y la respuesta no admite espera.De aprobarse la iniciativa, quedan atrás las promesas de no volver a enviar tropas a la región. No puede olvidarse que Iraq fue objeto de una invasión de diez años por el ejército estadounidense, y no quedaron los mejores recuerdos. Pero, en poco tiempo las condiciones cambiaron. Ahora existe una organización dispuesta a imponer su dictadura, empezando por borrar las fronteras entre el mismo Iraq y Siria para formar un califato. Sus métodos son de una crueldad infinita y amenazan a cualquier nación que no comulgue con sus creencias. Así las cosas, no parece lejano el día en que se registre la presencia de soldados de los Estados Unidos en la región. Por supuesto, se espera que encabecen la coalición que ya promovió su gobierno y que hasta ahora sólo ha realizado ataques aéreos contra bastiones del EI. Pero no sería raro que combatan al lado de las tropas de Siria, el principal objetivo del yihadismo. Es el regreso de las guerras que Obama prometió terminar. Pero ahora tienen otras dimensiones, y otros escenarios, más complejos y menos conocidos. Porque el terrorismo del EI y de Al Qaeda atacó en Francia con la masacre en la revista Charlie Hebdo, que revivió la pesadilla de los atentados a Estados unidos el 11 de septiembre de 2000.La pregunta es cómo hará el mundo para enfrentar esa amenaza que se fortalece en el radicalismo religioso y se alimenta de miles de jóvenes reclutados en Europa o Estados Unidos mediante el fanatismo. ¿Acaso seguirá apelando a la estrategia de las invasiones y los despliegues de ejércitos enormes? ¿Llevarán esas acciones a la discriminación como recurso para tratar de batir a un enemigo de mil caras que aprovecha la inconformidad social? Es la nueva guerra, en la cual la ONU, organismo creado en 1948 para asegurar la paz en la tierra, vuelve a brillar por su ausencia.

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