La movilidad es progreso

Septiembre 28, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Según el Dane, Cali albergaba 2.319.684 habitantes en 2012 los cuales se acomodan en un área urbana de 564 kilómetros cuadrados. La malla vial por donde se mueven todo tipo de vehículos, tenía 2.794.000 metros cuadrados, por donde circularon en el mismo año 1.044.958 vehículos entre particulares, de servicio público, oficiales y motos. Es decir, en Cali existe un vehículo automotor por cada 2.2 habitantes.

El conjunto de normas y principios que regulan la circulación en una ciudad es tan importante para asegurar la calidad de vida de sus habitantes, que se puede comparar con el sistema nervioso de los seres humanos: cualquier falla, por pequeña que sea, perturba de tal manera que puede incapacitar a quienes la padecen.En el caso del tránsito, el caos en el flujo vehicular produce grandes frustraciones para los ciudadanos, denotando a su vez el fracaso del Estado en su misión de prestar buenos servicios y regular la interacción entre los miembros de la comunidad. Por eso, actuar con decisión significa mejorar la salud de la ciudad. Según el Dane, Cali albergaba 2.319.684 habitantes en 2012 los cuales se acomodan en un área urbana de 564 kilómetros cuadrados. La malla vial por donde se mueven todo tipo de vehículos, tenía 2.794.000 metros cuadrados, por donde circularon en el mismo año 1.044.958 vehículos entre particulares, de servicio público, oficiales y motos. Es decir, en Cali existe un vehículo automotor por cada 2.2 habitantes.Hay otras cifras que demuestran la magnitud del reto que enfrenta Cali para manejar el tránsito. Por ejemplo, en esa malla vial se produjeron 24.540 accidentes durante el año anterior, la cifra más alta en la última década, que dejaron 272 muertos e incontables lesionados. Tal incremento se explica por la ofensiva de la Administración Municipal al duplicar los Guardas, establecer las fotomultas y exigir el pago de las sanciones.De acuerdo a las multas impuestas, el 50% del total correspondieron a la violación de los semáforos. Le siguen el desconocimiento del pico y placa con el 23%, el exceso de velocidad con 17% y la ocupación de la cebra, con el 10%. Gracias a la decisión de aplicar la ley sin contemplaciones, Cali cuenta hoy con recursos para señalizar sus vías, para monitorear la circulación y aumentar la sanción a los infractores.En otro aspecto no menos importante, la ciudad pasó de un caos general en el transporte público al desarrollo del MÍO como sistema integrado. Lo cual significó la salida de 4500 buses del servicio antiguo y el final de la guerra del centavo que obstruía todas las vías, generando una permanente sensación de desorden. Fue otra gran conquista, que empezó a gestarse hace una década y hoy es una realidad que transforma la vida urbana.Es por ese cambio de mentalidad en el manejo del tránsito que se tienen casos de éxito como el hundimiento de la carrera primera, modelo a nivel nacional. Y lo mejor es que no han sido los contribuyentes los que pagaron por el cambio que ha requerido inversión: son los infractores, que han cobrado conciencia de que su dinero se refleja en un mejor servicio y que cada vez es más difícil evadir el pago.Faltan algunas obras y recursos para complementar lo que se ha logrado hasta ahora con el MÍO. Y se anuncia una inversión de $20.000 millones en señalización con pantallas y radares informativos, así como amortiguadores de impacto y semáforos nuevos. Se trata del orden de Cali, fundamental para la convivencia y la construcción de una ciudad moderna.

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