La mordaza de Evo

Octubre 09, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Esta Ley, denominada Contra el Racismo y toda forma de Discriminación..."

El Senado boliviano, dominado por el oficialismo, sancionó un proyecto de ley presentado por el gobierno, que permite sancionar a los medios y a los comunicadores por “ideas racistas y discriminatorias”.Esta Ley, denominada Contra el Racismo y toda forma de Discriminación, causó una dura polémica entre la oposición y el oficialismo, no porque unos apoyen el racismo y otros no, sino por dos artículos que, según los medios de comunicación, “atentan contra la libertad de expresión”. Se trata de los artículos 16 y 23, que permiten suspender la licencia a cualquier medio que publique “mensajes racistas” y elimina el fuero penal especial para periodistas, cuando se trate de esta materia.Incluso puede afirmarse que el debate no se refiere tanto al texto de los propios artículos, como a la ninguna garantía sobre su interpretación que, según los opositores, está en manos del gobierno. Y el presidente Evo Morales se ha caracterizado, precisamente, por calificar como racistas a sus opositores políticos e ideológicos, abarcando con la expresión opiniones que no tienen nada que ver con la materia de la polémica Ley.La oposición a la nueva Ley ha sido general, hasta el punto de que la mayor parte de los periódicos bolivianos salieron con portadas en blanco y una única leyenda: “Sin libertad de expresión no hay democracia”. Como pocas veces, en la protesta han coincidido la Asociación Nacional de la Prensa, que agrupa a los directores y propietarios de los medios de comunicación y la Confederación de periodistas, que agrupa a los trabajadores de los medios.Unos y otros han recordado el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitación de fronteras por cualquier medio de expresión”. Y hace una semana los trabajadores de los medios se movilizan en marchas pacíficas por las principales ciudades bolivianas, mientras una docena de ellos se mantiene en huelga de hambre en La Paz.Para los comunicadores esta es una “ley mordaza antirracista”, que tan sólo busca acallar a la oposición política, sepultando la libertad de expresión bajo una lápida pesada. Y, desde luego, la oposición organizada la considera otro instrumento de Evo Morales para llevar a Bolivia hacia una dictadura.Para Morales, a su vez, la ley es un paso de “descolonización” y anunció una pronta promulgación de la norma, en medio de huelgas de hambre y protestas de periodistas en todo el país. Morales ni siquiera consideró la propuesta de la oposición, consistente en retirar de la Ley los dos artículos polémicos para someterlos a un referendo nacional.Nada positivo puede esperarse de esta Ley impuesta por la mayoría oficialista. Pero sí llegarán los atropellos contra el derecho a informar y opinar, lo mismo que la condena a Bolivia por el afán de su presidente de acallar a la prensa libre.

VER COMENTARIOS
Columnistas