La historia del Estadio

Diciembre 01, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"En plata blanca ello quiere decir que la remodelación del Estadio costará $ 96.000 millones, sin duda un poco más de los $43.000 millones que se anunciaron en junio. Y a Cali le corresponderá pagar $58.500 millones, es decir, $45.000 millones más de lo que le dijeron entonces a la ciudadanía".

Cuatro meses después de terminado el Campeonato Mundial de Fútbol Sub 20, la promesa de la Administración Municipal sobre la entrega del estadio Olímpico Pascual Guerrero aún no se cumple. Ahora es el Fondo Mixto para la Promoción del Deporte del Valle, entidad que fue usada suponiendo que su agilidad para contratar serviría para darle rapidez a las obras, el que afirma que los recursos del Municipio no han llegado, dando a entender que faltan otros $8.000 millones para cumplir el compromiso que se adquirió con los caleños en la terminación del escenario. Además, los vecinos de las graderías de oriental reclaman por el abandono en que están las aceras y los accesos a sus residencias y negocios. La historia del Pascual Guerrero es de aquellas que reclaman una explicación. Obligado por las circunstancias que amenazaban la pérdida de la sede ante el vetusto estado de su construcción, el alcalde Jorge Iván Ospina se comprometió a realizar las reformas necesarias para ponerlo a tono con el evento mundialista y conjurar la exclusión de la llamada Capital Deportiva de América. Corría el mes de julio de 2009 cuando se definió que tal iniciativa tendría un costo de $ 43.000 millones, $29.500 millones de los cuales serían aportados por el Gobierno Nacional. En ese propósito, respaldado sin dudas por los caleños, a la ciudad le correspondería entregar $13.500 millones. Un excelente negocio que con el paso del tiempo, y en medio de los afanes se tradujo en la enorme cifra de $88.000 millones, según el Fondo Mixto. Semejante cifra fue contratada de manera directa y sin que mediaran las licitaciones que deberían aplicarse cuando se habla de una suma de tal categoría, bajo el argumento de la urgencia y sin que se detuviera alguien a pensar que el Estadio es propiedad de la Universidad del Valle y no del Municipio de Cali. Ahora, el señor Pascual Guerrero, representante del Fondo Mixto, se escuda en el incumplimiento del Municipio al no girar los recursos que se necesitan para cubrir las mayores cantidades de obra contratadas y los gastos extras generados por la construcción. Y afirma que “estos recursos podrían estar por el orden del 10% del costo de la obra ($88.000 millones), es decir $8.000 millones”.En plata blanca ello quiere decir que la remodelación del Estadio costará $ 96.000 millones, sin duda un poco más de los $43.000 millones que se anunciaron en junio. Y a Cali le corresponderá pagar $58.500 millones, es decir, $45.000 millones más de lo que le dijeron entonces a la ciudadanía. Todo ello sin contar que la cubierta no está terminada, que la pista de tartán avanza a paso de tortuga. Y sin tener en cuenta que las obras civiles en los alrededores del escenario están prácticamente detenidas y sin que alguien informe a los vecinos cuándo serán terminadas. La anterior síntesis sirve para conocer la historia de la remodelación al Pascual Guerrero, necesidad sentida que ahora reclama explicaciones y cuentas claras. Por eso es necesario que la Administración Municipal y el Fondo Mixto para la Promoción del Deporte en el Valle le rindan cuentas a la ciudad y a los órganos de control.

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