La guerra al terrorismo

Septiembre 11, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Hoy puede decirse que los ataques del 11 de septiembre de 2001 desataron en el mundo una guerra que inundó de temores y desconfianzas al mundo. Y que esa guerra no termina, así los Estados Unidos haya liquidado la dirección de Al Qaeda, incluido Osama Bin Laden".

Once años, por lo menos dos guerras formales y quién sabe cuántas silenciosas, han transcurrido desde el momento en que comandos suicidas convirtieron tres aviones en misiles que estrellaron contra las torres gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington. Fue el desafío del terrorismo de Al Qaeda que cambió a los Estados Unidos y al mundo, llevándolo a intensificar la violencia que aún no culmina. El 11 de septiembre de 2001, la humanidad vivía una época marcada por el desarrollo tecnológico, el afán por imponer la globalización y el notable liderazgo de los Estados Unidos en la política, la economía y el poder bélico. Era “el policía del mundo”, según la definición que diera el expresidente demócrata Bill Clinton, antes de entregarle el mando a su sucesor el republicano George W. Bush, en enero de ese año. Si bien se conocían intentos por causar la conmoción que produce el terrorismo, incluso en el mismo World Trade Center, poco hacía pensar que fuera posible un ataque de grandes dimensiones. Pero ocurrió lo impensado. Comandos provenientes del Medio Oriente que ingresaron a los Estados Unidos sin despertar mayores sospechas, fueron entrenados allí en escuelas sobre el manejo de aviones. Eran grupos de personas obnubiladas por el más radical islamismo; seres humanos dispuestos a entregar sus vidas y causar el máximo daño posible, para alimentar la causa dirigida por Osama Bin Laden, heredero de una rica familia de Arabia Saudita. Burlando todas las normas de seguridad, abordaron cuatro aviones, atacaron las tripulaciones y los dirigieron contra las Torres, el Pentágono y posiblemente la Casa Blanca. Salvo uno de los aviones, los otros tres cumplieron el objetivo de sus captores, produciendo uno de los peores ataques terroristas: tres mil muertos, más de seis mil heridos, la destrucción del símbolo de la economía capitalista y el daño de la sede militar del país más poderoso sobre la Tierra, además de ser el ataque más mortífero en los 236 años de independencia de los Estados Unidos. Con ello se inició la guerra contra el terrorismo de la cual ha sido partícipe la mitad de la humanidad. Y se produjeron las invasiones a Iraq y a Afganistán, La primera fue una acción basada en premisas que resultaron falsas, como la existencia de un arsenal de armas de destrucción masiva en manos de Sadam Hussein, . La segunda, justificada en los nexos ciertos entre Al Qaeda y los Talibanes de Afganistán. Guerras largas y destructoras que aún no terminan, y desataron a su vez el enfrentamiento interno y sectario en esos países, mientras reavivaron lo que en su momento fue descrito como la guerra entre la cultura occidental y el Islam.Hoy puede decirse que los ataques del 11 de septiembre de 2001 desataron en el mundo una guerra que inundó de temores y desconfianzas al mundo. Y que esa guerra no termina, así los Estados Unidos haya liquidado la dirección de Al Qaeda, incluido Osama Bin Laden. Ni siquiera las declaraciones del presidente Barack Obama y el retiro de sus tropas han sido suficientes para reconstruir la confianza y acabar con una confrontación cuyas raíces están más vivas que nunca.

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