La Fiscal General

Enero 12, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Superados los inconvenientes causados por razones de orden político, a la doctora Viviane Morales le corresponde ahora asumir uno de los cargos con mayor responsabilidad en el combate a la delincuencia".

Más de trece meses y 20 votaciones en la Corte Suprema de Justicia debieron transcurrir para que Colombia tuviera por fin el Fiscal General que ordena la Constitución. Superados los inconvenientes causados por razones de orden político, a la doctora Viviane Morales le corresponde ahora asumir uno de los cargos con mayor responsabilidad en el combate a la delincuencia.Por causa de las disputas entre algunos magistrados de la Corte y el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe, el país debió soportar la más larga interinidad en la institución con mayor peso en el combate a la criminalidad y a la amenaza de los grupos armados ilegales, la corrupción y los abusos de poder. Sin que ello signifique desconocer el trabajo del encargado, Guillermo Mendoza, es claro que mantener esa interinidad causó problemas e impidió resolver los graves problemas que presentan el Sistema Penal Acusatorio y la entidad que tiene la responsabilidad de hacerlo operativo.En efecto, y empezando por la tutela que le ordenó aplicar la carrera administrativa, la Fiscalía enfrenta serias dificultades para cumplir su función. No le ha sido fácil superar el escollo que significó retirar a funcionarios con experiencia e idoneidad reconocidas. Y si a ello se suman la cónica falta de recursos, es posible vislumbrar hasta dónde era inconveniente la interinidad de un Fiscal que no podía tomar decisiones de fondo o fijar políticas de mediano y largo plazo para responder a las necesidades de la Nación.Con la escogencia de la doctora Morales debe empezar una nueva era en la Fiscalía, y no sólo por ser la primera mujer en llegar a dirigir esa entidad. Ahora, y ante la compleja realidad de nuestro país, afectado por toda clase de fenómenos delictivos y de organizaciones que viven alrededor del crimen, se sabe que es indispensable preparar a la entidad para responder a ese desafío. Más aún, cuando tras seis años de estar en vigencia el sistema acusatorio, ya se conocen con suficiencia las debilidades de orden legal y práctico que le impiden mayor eficacia en el cumplimiento de sus funciones.La nueva Fiscal General también tendrá que reforzar el papel de la entidad en los procesos de Justicia y Paz, vitales para legalizar la situación de 30.000 desmovilizados de los paramilitares y la guerrilla. Y resolver la situación jurídica de altos funcionarios del anterior gobierno vinculados a la llamada ‘Yidispolítica’ o al espionaje ilegal que al parecer realizaron desde el DAS. Ante las implicaciones políticas que tendrán sus decisiones, no será extraño que se produzcan polémicas. Pero ellas no pueden ser pretexto para descalificar a quien llega precedida de una hoja de vida notable.A su antecesor, el doctor Mendoza, hay que reconocerle su actividad y entereza para mantener en permanente actividad a la Fiscalía pese a la precariedad que significa desempeñar esa responsabilidad en calidad de interino. Es el momento para tomar medidas que le eviten a la Nación los perjuicios causados por las posiciones políticas que entorpecieron la labor de la Corte Suprema de Justicia.

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