La etapa final

La etapa final

Enero 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Las últimas noticias desde la mesa de diálogo en La Habana indican que el proceso para terminar el conflicto con las Farc entró ya en una etapa final que debe llevar a un acuerdo definitivo entre los negociadores. Lo que implica entonces la necesaria activación de los instrumentos para hacer conocer lo acordado a los colombianos y prepararlos para que tomen la decisión sobre si lo aprueban o no".

Las últimas noticias desde la mesa de diálogo en La Habana indican que el proceso para terminar el conflicto con las Farc entró ya en una etapa final que debe llevar a un acuerdo definitivo entre los negociadores. Lo que implica entonces la necesaria activación de los instrumentos para hacer conocer lo acordado a los colombianos y prepararlos para que tomen la decisión sobre si lo aprueban o no.Por lo que se informa, el optimismo parece ser la norma entre las partes. Ya se le ha solicitado a la Organización de Naciones Unidas que configure una comisión, la cual servirá de garante del proceso de desmovilización de la guerrilla y deberá ser aprobada por la mesa de negociación, conforme a lo definido en el sexto punto del documento general firmado el 12 de agosto de 2012.No obstante, es necesario precisar que aún no se conocen cuántas y dónde estarán ubicadas las zonas de concentración de las Farc y cuál será el papel de la Fuerza Pública en ellas. Si bien existirá una zona de despeje, la cual será vigilada por la delegación que apruebe la ONU, debe quedar claro que no se está produciendo una forma de renuncia a la obligacón de las instituciones de ejercer la soberanía y el gobierno en todo el territorio nacional. De otra parte, también se conoce el cambio de metodología en las conversaciones para dar trámite a los asuntos pendientes, por lo cual los equipos negociadores dedicarán mayor tiempo a la definicion de ellos. Ello debe significar que se llenen los vacíos que quedaron pendientes en cuatro de los cinco puntos del acuerdo general, sobre tierras, participación en política de la guerrilla una vez se desarmen, cultivos ilícitos y víctimas.Es pues una tarea difícil que quizás no sea concluida en el plazo anunciado el pasado septiembre por el presidente Juan Manuel Santos y el jefe máximo de las Farc, el cual se cumplirá dentro de 59 días calendario. Y no debe importar que no se cumpla, siempre que la decisión final no se prolongue por mucho tiempo. Los días que faltan no pueden ser obstáculo para el acuerdo final ni motivo para que se produzcan errores que después deban lamentarse. Queda entonces la responsabilidad de informar a los colombianos los contenidos del acuerdo final y las consecuencias que tendrá para el país y sus instituciones. Durante toda el proceso, los medios de comunicación han hecho un extenso y profundo cubrimiento que ha llevado la información a sus audiencias, inclusive las frecuentes declaraciones de las Farc, que confundieron y sin duda se convirtieron en factores que crearon controversia y rechazo justificado en la opinión pública. Pero ya estamos en la parte final. Y después de la firma, vendrá el compromiso de refrendar lo acordado mediante una consulta popular, en este caso, el plebiscito cuya reforma está en estudio por la Corte Constitucional. Cuando esos pasos se den, será la Nación la que ponga el punto final, a favor o en contra del acuerdo. Por eso, y ante la importancia de esa decisión, la más delicada labor de las partes será construir el consenso nacional que respalde una negociación de indudable importancia para devolverle la paz a Colombia.

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