La estrategia del terror

La estrategia del terror

Marzo 26, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

¿Qué pudo pasar por la mente de Khalid Masood, el hombre de 52 años que el pasado miércoles asesinó en pleno corazón de Londres a cuatro personas y dejó 50 heridos? Eso es lo que trata de desentrañar la policía británica para comprender cómo quien hasta hace un tiempo se llamaba Adrian Elms, se convirtió en el terrorista Masood inspirado en el Estado Islámico.

El atentado perpetrado por Masood fue calculado en todos sus detalles para causar el mayor nivel de zozobra. A bordo de una todoterreno, el terrorista recorrió el concurrido puente de Westminster derribando medio centenar de personas, para luego estrellar el vehículo contra una verja del Parlamento británico, en momentos en que allí se encontraba la Primera Ministra.

Tampoco fue una casualidad la escogencia del día: ese miércoles se conmemoraba el aniversario de los ataques terroristas al aeropuerto de Bruselas, que dejaron 32 muertos. Además, el atentado en Londres llegó en medio de celebración de los 60 años de la conformación de la Unión Europea, afectada hoy por la salida de Gran Bretaña y la crisis derivada por la incontrolable oleada de inmigrantes de África y Oriente Próximo.

Poco después del ataque, la Primera Ministra reunió al gabinete que coordina al gobierno y organismos de seguridad británicos en momentos de emergencias. Y en la noche se dirigió a los británicos para condenar el atentado, que calificó de “repulsivo y depravado”. Posteriormente, con el propósito de demostrar que el Reino Unido no se iba a amedrentar ni bajaría la guardia, anunció la reanudación de las sesiones en el Parlamento.

Pero a pesar de esos esfuerzos por retornar a la normalidad, varias alarmas continúan prendidas y la incertidumbre no termina. El hecho de que el acto terrorista haya sido perpetrado por lo que se ha denominado un ‘lobo solitario’, como ya ha ocurrido en Francia o Estados Unidos, aumenta la preocupación y deja una sensación de vulnerabilidad en el mundo occidental.

Las declaraciones del diputado británico Dominic Grieve, presidente de la Comisión Parlamentaria sobre Inteligencia y Seguridad, quien reveló que las fuerzas policiales habían desbaratado una docena de atentados en los últimos 18 meses en el Reino Unido y que era un “milagro” que el ataque no hubiera ocurrido antes, son una muestra de lo difícil que es controlar esta estrategia del terror.

Khalid Masood demostró nuevamente la presencia de ‘lobos solitarios’, su odio hacia los valores de los países en los que nacieron y su necesidad de cometer actos terroristas suicidas para expresar una fuerza superior a la que tienen. Esos son elementos suficientes para seguir considerando al Estado Islámico como la principal amenaza a la estabilidad del mundo occidental.

Y la respuesta no puede ser la fuerza ciega contra quien tenga un color o credo diferente. Solo con una mayor capacidad de inteligencia, la sumatoria de estrategias de seguridad y una intervención para disminuir las brechas con las comunidades musulmanas asentadas en Europa será posible combatir el terror que pretende instalar el Estado Islámico a escala global.

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