La educación es la clave

Noviembre 26, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Mientras no se enseñe a las nuevas generaciones desde su más temprana edad a disminuir la producción per cápita de basura, a que el reciclaje comienza en casa y a comprender todos los daños que produce en el medio ambiente y en los recursos naturales botar en cualquier parte los desperdicios, las demás medidas serán insuficientes.

Si la generación de basuras continúa al ritmo actual y sin un programa de reciclaje que alivie esa carga, la mayoría de ciudades colombianas se enfrentará a emergencias sanitarias dentro de quince años. En la educación está la clave para evitarlo.Esa es la razón para que el Gobierno Nacional haya definido una nueva Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos, con la cual pretende cambiar el rumbo que tiene la disposición final de las basuras en Colombia. Es una medida que debe ser definitiva para evitar el daño ambiental que ocasiona el mal manejo de esos desperdicios y para proteger la salud de los ciudadanos.En el país se producen 38.000 toneladas diarias de residuos sólidos, lo que equivale a 13,8 millones de toneladas cada año, de las cuales sólo se recicla el 17%. El resto termina en el mejor de los casos en rellenos sanitarios o va a parar en basureros que no tienen el control ambiental que establecen las leyes. Además se calcula que el déficit de lugares adecuados para hacer la disposición final lleva a que 1,5 millones de toneladas sean depositados a campo abierto, afectando por ejemplo los canales de aguas lluvias como sucede en Cali, o tirados en los lechos de ríos, lagunas y océanos. Se prevé que para el 2030 la producción nacional de basura superará las 17,8 millones de toneladas anuales. Si el manejo actual de los residuos sólidos en el país presenta tantas deficiencias, el problema crecerá como bola de nieve y desbordará aún más la capacidad estatal para atender su disposición. La realidad es que hasta ahora las políticas públicas en ese sentido han sido insuficientes y no existe una hoja de ruta efectiva que evite que las basuras se conviertan en un problema inmanejable.Ya hay aprobados por el Conpes $188.528 millones para realizar las inversiones que permitan aplicar la nueva política nacional de manejo de residuos. En buena parte deberán destinarse a la adecuación técnica y ambiental de los sitios de disposición final de los desechos, para pagar una compensación a las empresas recolectoras que disminuyan la emisión de los gases de efecto invernadero que producen las basuras así como para la recuperación de los recursos naturales que se han visto afectados por un manejo inadecuado de ellas.Pero nada de ello llevará a obtener los resultados que se esperan si no se hace la más importante inversión: educar a los colombianos para que cambien las costumbres que tienen en el manejo de los residuos que producen. Mientras no se enseñe a las nuevas generaciones desde su más temprana edad a disminuir la producción per cápita de basura, a que el reciclaje comienza en casa y a comprender todos los daños que produce en el medio ambiente y en los recursos naturales botar en cualquier parte los desperdicios, las demás medidas serán insuficientes.Y hay que empezar de inmediato, porque si no, al 2030 serán 95 millones de toneladas de basuras las que estarán tiradas en las calles, los campos, los ríos o los océanos colombianos, causando las emergencias sanitarias y ambientales que ya se están advirtiendo.

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