La Cumbre del clima

Noviembre 29, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Colombia y multitud de países sufren por las consecuencias de un evento natural que la mano del ser humano ha potenciado a extremos increíbles.

En medio de la peor tragedia invernal de la historia, con más de un millón de damnificados, hasta el punto de que el país se vio obligado a solicitar la ayuda de la comunidad internacional, Colombia asiste a la Cumbre de Cancún sobre el cambio climático.Luego de la fracasada Conferencia de Copenhague, erizada de disputas e incapaz de llegar a cualquier tipo de acuerdos, el año pasado marcó una cifra récord de emisiones de carbono y se hizo claro que los compromisos aún en vigor del protocolo de Kyoto serán insuficientes para evitar el calentamiento del planeta en dos grados.Así, a más aire caliente, más agua en la atmósfera que produce inviernos más devastadores. Colombia y multitud de países sufren por las consecuencias de un evento natural que la mano del ser humano ha potenciado a extremos increíbles. Y pregunta si acaso hay voluntad política para detener el desastre, sobre todo de las naciones industrializadas.Pese a estas constataciones, los expertos afirman que Cancún no reemplazará a Kyoto, pues los países más desarrollados no parecen dispuestos a contraer nuevos compromisos cuando se encuentran aún sufriendo los coletazos de la crisis financiera internacional. La expectativa se centra entonces en cinco asuntos que parecen más sencillos de resolver.Primero, ya que no hay voluntad para detener las emisiones de gases contaminantes generados por la industria, se espera un acuerdo global para detener la deforestación. Si los ricos no están dispuestos a invertir para transformar sus procesos productivos, entonces que lo hagan para que los pobres preserven sus bosques, es la idea.Lo que lleva al segundo tema, los fondos para detener la deforestación. La idea es suscribir un pacto sobre un Plan de Reducción de Emisiones debidas a la Deforestación, cuyos recursos saldrían de un Fondo para el Clima, conformado por los US$30 mil millones ofrecidos por las naciones desarrolladas en Copenhague. Pero los cálculos de los peritos señalan que esta cifra debe ser doblada si se quiere emprender una acción colectiva eficaz. Se calcula que la deforestación es responsable del 20% de las emisiones de carbono en la actualidad.El tercer asunto trata sobre la supervisión del cumplimiento de los acuerdos, asunto que preocupa a países como Estados Unidos y China, pues la experiencia de Kyoto muestra que cada cual hizo bastante menos de aquello a lo que se había comprometido.El cuarto tema planteado es la posición que asumirán los Estados Unidos, el mayor contaminante del planeta y uno de los pocos que se negó a firmar el Protocolo de Kyoto. Para algunos asistentes a Cancún, si no se compromete con decisión en la búsqueda de acuerdos y en su cumplimiento, la cumbre pasará con más pena que gloria, a la manera de Copenhague.Por último, la mayor preocupación estriba en la idea de que las decisiones se tomen por consenso, lo que implica que la negativa de un país puede hacer fracasar la búsqueda de compromisos. Sobre todo si es un país que pesa mucho en la economía mundial. Así las cosas, las expectativas sobre Cancún parecen reducirse a un aguacero de decepciones.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad