La crisis del ‘Tigre Celta’

La crisis del ‘Tigre Celta’

Noviembre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Para Colombia, la del ‘Tigre Celta’ es una buena lección..."

Hasta hace poco, Irlanda era puesta como un ejemplo de desarrollo basado en bajas tasas impositivas a las empresas, plena libertad de operación a la actividad bancaria y un régimen laboral flexible que atraía la inversión de capital extranjero. Se hablaba del ‘Tigre Celta’, como un modelo económico liberal digno de imitar por entidades como el Fondo Monetario Internacional.Hoy, luego de la crisis financiera del 2008, la situación es todo lo contrario, y el pequeño país puede hacer estrellar el gigante de la Unión Europea. Ahora se sabe que Irlanda es una de las economías que más intensamente sufrió la crisis, precisamente por la volatilidad del capital en épocas de recesión y por la libertad especulativa de la banca irlandesa. La decisión del Gobierno de garantizar la deuda de los bancos disparó el déficit fiscal a un increíble 32%, con lo que se puso en riesgo a la zona euro y a un buen número de grandes bancos europeos.Para John Christensen, analista danés, Irlanda simplemente era un “paraíso fiscal” y, en correspondencia, hoy “es víctima de la política basada en atraer empresas extranjeras con tasas tributarias para las multinacionales del 12%, la mitad de la media europea”. Y el propio FMI, que tanto alabó la política económica irlandesa, no tiene empacho en condicionar su ayuda, exigiendo que el gobierno irlandés abandone aquello que lo hizo digno de elogio en el 2004. Las exigencias de un duro ajuste fiscal están al orden del día, pues el país gasta anualmente un 12% más del dinero que recauda.Pese a lo evidente de la crisis, el Gobierno irlandés resistió la presión para que aceptara la ‘ayuda’. Sabía que las consecuencias de una debacle en su país repercutiría en forma inmediata en España, Portugal y toda la comunidad europea. Fue su manera de acudir, escudilla en mano, ante las autoridades de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, tratando de aliviar en algo la amarga receta que debe aplicar un país de 4,5 millones de habitantes: aumentar impuestos, eliminar la competencia desleal en la zona euro, generar mayores recursos y recortar los gastos.Finalmente, Irlanda debió suscribir un principio de acuerdo, pues más allá de la economía nacional también está en peligro la estabilidad del euro y de la Unión Europea. El faltante de 100 mil millones de euros que reclama Irlanda, compromete la salud de un buen número de grandes bancos europeos, que le entregaron 650 mil millones de euros. Si Irlanda no acepta las duras condiciones de salvación que le imponen el FMI, la UE y el BCE, todo el sistema bancario europeo quedaría en riesgo.Pero nada está garantizado, pues ya algunas empresas que invirtieron en Irlanda en la época de bonanza han comenzado a abandonar el país, trasladándose a Polonia. Como tampoco está claro que el rescate de ahora pueda impedir que en Europa reviente otra de similares o peores dimensiones en alguno de los demás países. Para Colombia, la del ‘Tigre Celta’ es una buena lección de lo que puede ocurrir cuando la economía se basa en la especulación, el agio, la prosperidad al debe y la laxitud de las autoridades.

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