La crisis de la movilidad

Marzo 16, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Desde sus inicios, el actual Gobierno Municipal ha tenido toda la buena intención de arreglar los problemas de movilidad que afectan a Cali. Pero más que anuncios o medidas a corto plazo, es el momento para establecer unas políticas coherentes y acordes con el futuro de esta ciudad en constante y atropellado crecimiento".

Desde sus inicios, el actual Gobierno Municipal ha tenido toda la buena intención de arreglar los problemas de movilidad que afectan a Cali. Pero más que anuncios o medidas a corto plazo, es el momento para establecer unas políticas coherentes y acordes con el futuro de esta ciudad en constante y atropellado crecimiento.Cali se enfrenta a toda clase de inconvenientes viales y de transporte. El primero de ellos está en los cerca de 650.000 automotores que circulan por una urbe con déficit de vías y que se demoró en adelantar la expansión que se requerían. A ello se le suma el desorden en el tránsito, consecuencia de la falta de educación para que los conductores conozcan y respeten las normas. Y están los problemas que presenta un sistema masivo que sigue sin cumplir las expectativas con las que se concibió.La suma de todos esos factores ha llevado a que la movilidad en Cali esté en crisis, sin que se haga el análisis sereno para resolver en su conjunto los problemas. Por eso, la costumbre es lanzar anuncios que no llegan al fondo del problema. Así se hizo con el aumento de la velocidad en la Autopista del Sur, con la suspensión de las fotomultas móviles y ahora con la posibilidad de aumentar los días de pico y placa para los carros particulares para motivar el uso del transporte masivo, así como la posibilidad de cobrar un impuesto a quienes quieran evitar esa limitación, cuyo producido se usará para financiar al MÍO.Para ello debería tenerse en cuenta que quienes se están bajando del MÍO no son los usuarios de los automóviles, sino quienes han encontrado en las motos una alternativa más rápida y menos costosa para moverse, o aquellos que se acostumbraron al transporte ilegal. Y ya se sabe que a las motos no les cobija la medida de pico y placa en Cali. La ineficiencia que presenta el Sistema Masivo también ha fomentado el transporte pirata que no conoce de reglas ni sabe de restricciones o de seguridad.Por eso, lo que Cali necesita es un análisis de su sistema circulatorio, que es al final como se puede describir a su red vial, y cómo se dan soluciones a corto, mediano y largo plazo. Hay que hacerle frente a lo que sucede ahora, pero también actuar para prever lo que vendrá a futuro. Y eso comienza por definir una política pública de tránsito y movilidad, que tenga en cuenta alternativas que serán necesarias en algunos años y que aproveche las ventajas actuales como tener una red férrea que atraviesa a la ciudad y está inutilizada.Se trata de planear la ciudad que los caleños quieren y necesitan. Para ello se requiere la debida reflexión, respondiendo a la convocatoria que hizo el recién posesionado Presidente de Metrocali. Es tiempo para hacer una pausa para definir la inversión que se hará en mejorar el sistema circulatorio de la ciudad, en crear cultura acerca del respeto a las normas de tránsito y en la necesidad de fortalecer un sistema de transporte multimodal que atienda las necesidades del usuario. Es la alternativa a los anuncios que en lugar de resolver los problemas terminan complicándolos, porque suscitan el rechazo y la inconformidad de los ciudadanos.

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