La crisis de Cartago

La crisis de Cartago

Febrero 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Desde las épocas en las cuales el narcotráfico se paseaba por las calles de Cartago, las costumbres políticas se corrompieron. Y aún hoy no parece existir interés en recuperar la decencia en la política y el manejo de los asuntos públicos en una de las más importantes ciudades del Valle".

Tres alcaldes en la cárcel por acusaciones de corrupción, las empresas municipales intervenidas por la Superintendencia de Servicios Públicos y sus funcionarios en grave peligro, además de la desarticulación de la Secretaría de Tránsito y la ruina del Servicio de Salud. Ese es el cuadro que vive Cartago, la ciudad más importante del Norte del Valle. Los mandatarios detenidos, que basaron sus discursos en la defensa de la transparencia y el combate a la corrupción, han sido acusados de múltiples formas de delitos cometidos contra el patrimonio público de la Villa de Robledo. Incluso, uno de ellos, elegido en el 2004, se declaró culpable, en compañía de varios funcionarios de su administración, de organizar un carrusel de contratos ficticios mediante el cual se robaron más de $2.000 millones en contratos. Fue esa una verdadera asociación para delinquir que aprovechó el mandato que otorga el haber ganado unas elecciones donde tuvieron toda clase de apoyos políticos. Pero nadie asume la responsabilidad, y por el contrario, muchos de esos dirigentes respaldaron al sucesor en el periodo que se inició en el 2008, también en la cárcel por acusaciones de corrupción, y por haber burlado el beneficio de casa por cárcel. En este caso, el acusado se defiende argumentando que su vida corre peligro, que su hijo fue desaparecido y que es inocente. Y mientras eso ocurre, la ciudad sigue padeciendo los horrores de las malas administraciones, que fueron elegidas mediante procesos influenciados y permeados por las organizaciones de narcotráfico que le han dado un triste nombre a la ciudad. Son gobiernos que, como el actual, parecen empeñados en desmantelar el concepto del buen manejo: en efecto, los funcionarios de las secretarías de Salud y Tránsito protestaron por la falta de pago de sus salarios. La respuesta no fue solucionar el reclamo sino destituirlos, dejando a la comunidad a la buena de Dios. Ahora mismo, y como lo informa la revista Semana, las Empresas Municipales de Cartago están intervenidas por la superintendencia del ramo para detener la sangría. No obstante, cinco Gerentes Interventores han renunciado por amenazas, y varios funcionarios que no han caído en la complicidad de quienes se robaron a la entidad han sufrido atentados y toda clase de ataques. Y las autoridades encargadas de proteger a quienes están empeñados en recuperar la decencia en Emcartago no parecen ser capaces de cumplir la misión.El cuadro es pues en extremo delicado. Desde las épocas en las cuales el narcotráfico se paseaba por las calles de Cartago, las costumbres políticas se corrompieron. Y aún hoy no parece existir interés en recuperar la decencia en la política y el manejo de los asuntos públicos en una de las más importantes ciudades del Valle. Y ya se conocen algunos candidatos a la Alcaldía con claros vínculos con ese pasado triste y sangriento que marcó a la Villa de Robledo. Algo deben hacer las autoridades nacionales y regionales, así como los electores, para impedir que la corrupción se siga devorando el patrimonio y el nombre de Cartago.

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