La Corte se decidió

Diciembre 03, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Atrás deben quedar los intentos por convertir el Poder Judicial en un protagonista más del devenir partidista"...

En una sola sesión, la Corte Suprema de Justicia tomó el pasado miércoles tres decisiones que durante muchos meses estuvieron represadas. Una gran noticia para Colombia, afectada como está por los grandes males que afectan la administración de Justicia y preocupada por la confusión que parecía imperar en el Alto Tribunal.La sesión puede calificarse como histórica, porque en ella se eligió a la doctora Viviane Morales como nueva Fiscal General de la Nación, se ratificó como Presidente de la Corte al hasta ahora encargado, magistrado Jaime Arrubla, y se llenaron cinco vacantes de la misma institución, algunas con un año de existencia. Con lo cual, los magistrados demostraron que cuando existe voluntad es posible superar las diferencias que impiden construir el consenso en un cuerpo colegiado.Ahora, el periodismo buscará descifrar la forma en que fue posible alcanzar tan importantes decisiones, así como los acuerdos y negociaciones que las hicieron posibles. Como es de esperar, también saldrán a flote de nuevo las diferencias políticas de algunos magistrados con el anterior Presidente de la República, y los afanes de otros por impulsar el gobierno de los jueces que un ex presidente de la corporación proclamó hace unos meses. Es decir, empieza la obligante tarea de descubrir las razones por las cuales la Corte Suprema no había cumplido con su responsabilidad constitucional de elegir Fiscal, o de tomar decisiones que permitan su normal funcionamiento.A la doctora Viviane Morales le corresponderá normalizar a la mayor brevedad la situación de la Fiscalía, gravemente afectada por una interinidad de 18 meses, tiempo en el cual quedaron pendientes asuntos complejos como la planta de cargos o la falta de recursos para cumplir sus funciones. Pero también debe actuar para impedir que las limitaciones que ella describió con estadísticas dramáticas en su exposición ante la Sala Plena de la Corte sigan siendo la causa de la impunidad y de la burla a la Justicia. Y proponer los cambios que se requieran para superar las enormes fallas que presenta el sistema acusatorio de nuestro país.Es de celebrar entonces que la Corte Suprema haya tomado todas esas decisiones, luego de transcurrir un tiempo largo y precioso para la buena marcha de las instituciones. Y que se oiga otra vez el propósito de dedicarse a administrar justicia y a dictar la jurisprudencia que permita darle seguridad jurídica a nuestro país, expresada por el magistrado Arrubla. Atrás deben quedar los intentos por convertir el Poder Judicial en un protagonista más del devenir partidista, o el uso de los medios de comunicación como escenario para protagonismos que perjudican a la misma Corte. Colombia tiene que aprender la lección que deja la demora, afortunadamente superada en la noche del pasado miércoles. Por ejemplo, es necesario reconocer que cuando a los jueces se les pone en el papel de electores, el país queda expuesto a interferencias nocivas que destruyen la credibilidad en las instituciones cuya misión única debe ser dictar recta y cumplida justicia.

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