La corrupción en la Fifa

Junio 04, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Las actuaciones torcidas de algunos en la cúpula directiva de la Federación son una realidad de la cual se lleva años hablando, ha generado investigaciones y ha puesto en entredicho a una de las multinacionales más poderosas y lucrativas del planeta. Una organización que actúa sin ningún control pese a los millonarios ingresos que percibe y mueve.

El escándalo de la Fifa escribe un nuevo capítulo cada día, a medida que se revelan más detalles de los delitos que habrían cometido muchos de sus dirigentes. Mientras ruedan cabezas, se hace más imperiosa la renovación que garantice la transparencia en la empresa que maneja el deporte que aglutina a miles de millones de aficionados.Ahora se sabe que la renuncia del presidente de la Federación Internacional de Fútbol, Joseph Blatter, a cuatro días de su reelección en el cargo en el que ha permanecido por 17 años, no fue un acto de gallardía. Por el contrario, su dimisión es resultado de investigaciones que lo involucrarían en las actuaciones de sus subalternos, entre ellos el vicepresidente de la Organización y su mano derecha, el francés Jerôme Valcke.La pregunta es qué sucederá durante los siete meses que Blatter permanecerá en el cargo, mientras se cita a un nuevo congreso para elegir a su reemplazo. No sería extraño que ese tiempo se utilizara para organizar las cosas con el fin de ocultar o minimizar la verdad de la podredumbre destapada en la Fifa.Las actuaciones torcidas de algunos en la cúpula directiva de la Federación son una realidad de la cual se lleva años hablando, ha generado investigaciones y ha puesto en entredicho a una de las multinacionales más poderosas y lucrativas del planeta. Una organización que actúa sin ningún control pese a los millonarios ingresos que percibe y mueve.Del poder de la Fifa no quedan dudas. Y muchos gobiernos han sido complacientes, concediéndole beneficios tributarios, cambiando las leyes laborales para plegarse a sus exigencias y negociando de manera descarada los derechos de explotación comercial. El Mundial de Brasil 2014 es ejemplo: el país aceptó todas las condiciones impuestas por la Federación, realizó inversiones multimillonarias e incluso inoficiosas, se hizo el de la vista gorda ante los hechos de corrupción y aún no se sabe si el torneo le dejó réditos o sólo pérdidas.Ahora el mundo se da cuenta cuáles son las verdaderas intenciones de quienes han manejado esa organización, aunque no sabe aún de cuántos millones de dólares es el fraude ni cuántos son los involucrados. Lo que sí se ha establecido es que uno de los ejes de la corrupción estuvo en los derechos de televisión y de marketing que mueve el balompié. En el negocio de la televisión está uno de los grandes negocios del fútbol. Tan sencillo como decir que gracias a él ese deporte se metió hasta en las habitaciones de la gente y eso generó ingresos inimaginables. Solo se necesitó un empujón de la codicia para que productores, medios y comercializadores encontrarán en los sobornos la fuente para acceder a esa mina de oro.Esa es la cruda realidad de aquello en lo que se convirtió la Fifa y de lo que se le ha hecho al deporte que más seguidores tiene. Unas actuaciones inmorales que comenzaron en la era Joao Havelange y continuaron con Joseph Blatter. Revelada la verdad y salido Blatter, se espera que se realice la transformación, se limpie a la organización de la podredumbre y se libere al fútbol de las garras de la corrupción.

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