La cita de Davos

La cita de Davos

Enero 24, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Cada año y durante cuatro días, la pequeña ciudad suiza de Davos se convierte en el epicentro del mundo económico y político del planeta. Además de dedicarlo a las mujeres, que serán las encargadas de dirigirlo, en el 2018, el tema será cómo “construir un futuro común en un mundo fracturado”.

Son 70 jefes de Estado y 2500 líderes empresariales, políticos, banqueros, magnates tecnológicos, artistas, íconos de la autoayuda, modelos y figuras de la farándula los que asistirán a la cita del Foro Económico Mundial. Y ya han escuchado posiciones y análisis que van desde el optimismo hasta la preocupación por lo que está sucediendo a causa de las desigualdades y el cambio climático.

Por ejemplo, el Primer Ministro de India, Narenda Morondi, advirtió: “Vivimos en un mundo interconectado pero tenemos que aceptar el hecho de que la globalización está perdiendo su brillo”. Y Pierre Trudeau, su colega de Canadá expresó: “Hay escepticismo en la sociedad ante los acuerdos comerciales porque se les acusa de beneficiar a unos pocos en lugar de muchos. Pero hemos demostrado que es posible cerrar acuerdos en los que todos salgan beneficiados”.

Esas aseveraciones nacen a causa de las preocupaciones que despiertan las invocaciones y actuaciones de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos contra la globalización. Es lo que ha hecho consolidar la alianza del presidente de Francia y la Canciller de Alemania para impulsar la multilateralidad y la defensa de los pactos de integración, o la renovación del acuerdo del Pacífico entre los once países que quedaron luego del abandono de los Estados Unidos.

No obstante las preocupaciones, el optimismo parece ser la nota predominante. Según la encuesta de Price Waterhouse Coopers que todos los años abre la cita, el 57% de los ejecutivos confía en una mejora de la economía mundial. Entre ellos se destacan los estadounidenses, que en un 63% reciben con beneplácito la desregulación y la baja de impuestos que promueve su gobierno.

Pero el Foro también alerta sobre el aumento de la desigualdad, pues el crecimiento del último quinquenio no ha reducido la pobreza ni aumentó los ingresos de los hogares como se pretende reflejar al hablar del PIB. Lo que propone el Foro es que éste no sea el único de los indicadores a tener en cuenta para analizar la evolución de las economías, y llama a las autoridades para que sean conscientes de las deficiencias de sus políticas y le pongan remedio.

“La desigualdad aún está aumentando, alcanzando niveles intolerables, incluso ahora que se ha vuelto al crecimiento. No podemos acabar en un mundo con una élite cosmopolita y un ejército de trabajadores insatisfechos”, alertó Paolo Gentiloni el primer Ministro de Italia.

Esas son apenas unas cuantas facetas de las muchas que se debaten en Davos. A la espera de la intervención del presidente Trump, y en medio de las más variadas expresiones de la cultura y la farándula, el Foro Económico Mundial es un termómetro que aunque no saca conclusiones sí es útil para conocer las tendencias económicas y de liderazgo que mueven al mundo.

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