La agenda del clima

Marzo 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Con la creación del Sistema Nacional de Cambio Climático, Colombia reconoce un fenómeno que afecta cada vez más la vida de sus ciudadanos, a la sociedad y a su entorno. El reto es que sea útil, eficiente y trace el rumbo para cumplir el compromiso de reducir el calentamiento global.

Con la creación del Sistema Nacional de Cambio Climático, Colombia reconoce un fenómeno que afecta cada vez más la vida de sus ciudadanos, a la sociedad y a su entorno. El reto es que sea útil, eficiente y trace el rumbo para cumplir el compromiso de reducir el calentamiento global.El nuevo Sistema, que nació con el decreto 298 expedido el 24 de febrero de este año por el Ministerio de Medio Ambiente, tiene la función de coordinar los planes, estrategias, recursos económicos así como las políticas públicas, tanto nacionales como de competencia regional, que mitiguen el impacto del cambio climático en el país. Y de paso honrar los acuerdos para reducir las emisiones de gases efecto invernadero en un 20% al 2030, proteger su medio ambiente y cuidar sus ecosistemas, esenciales para el mundo. Es también la forma de comprender que si bien hay eventos naturales inherentes a la evolución de un planeta vivo, estos se han incrementado en cantidad y potencia por la insensatez de la humanidad. La destrucción del medio ambiente en el último siglo, proporcional a su desarrollo industrial y tecnológico, comienza apenas a entenderse en sus proporciones reales y a aceptarse como problema que necesita tanto del concurso mundial como de acciones individuales para resolverse.Colombia da fe de ese impacto con la sequía que trajo El Niño, los racionamientos de agua, la posibilidad de padecer un racionamiento energético y las pérdidas que el prolongado verano y las altas temperaturas han causado en diferentes sectores de la economía nacional. Ha padecido también el clima ‘loco’ que hace pasar de temporadas de calor extremo a lluvias inclementes que arrasan con todo a su paso, como sucedió hace cuatro años cuando 3,2 millones de colombianos resultaron afectados por las inundaciones mientras se registraron pérdidas económicas por $11,2 billones.Cómo mitigar esos efectos y cuáles serán las estrategias para desacelerar el cambio climático y atravesársele al calentamiento global, serán los asuntos a resolver por el nuevo Sistema Nacional en el que tendrán asiento representantes de los ministerios y Planeación Nacional. También serán relevantes los nueve nodos regionales que se conformarán para su apoyo, integrados por municipios y departamentos, autoridades ambientales, organismos de socorro y organizaciones ambientalistas, entre otros. En ellos el Valle tendrá dos participaciones: en el nodo del Eje Cafetero y en el del Pacífico sur, con lo que asegura que se atiendan las diferentes situaciones y problemas ambientales que se presentan en su variada geografía. Conformado el Sistema Nacional de Cambio Climático ahora se deberá definir cómo se financiarán los recursos para sostenerlo y evitar que las directrices que se impartan queden en letra muerta. Lo otro es darle dientes con la Ley de Cambio Climático, que deberá presentarse al Congreso de la República en pocas semanas. Y no falta advertir que los nodos regionales deberán responder a las necesidades de sus zonas, no sólo a los intereses que se generen desde Bogotá, como habrá que blindarlos contra la corrupción, el clientelismo y los malos manejos que tanto daño han hecho a las entidades territoriales, incluidas sus autoridades ambientales.

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