Justicia y moral pública

Febrero 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...Hace muchos años, el país está pidiendo una reforma a la Justicia para resolver los problemas que la afectan. Ahora, y de confirmarse las denuncias, ya no debe quedar duda sobre la necesidad de abolir una entidad que como el Consejo Superior de la Judicatura se desvirtuó y es usado para fines diametralmente opuestos a aquellos que justificaron su creación..."

Ante las denuncias de Caracol Radio sobre la ‘escalera’ con la cual algunos personajes lograban jubilarse a través del Consejo Nacional de la Judicatura, Colombia tendrá razones de sobra para reclamar que se expida sin más demoras la reforma a su Justicia. Más que un asunto de formalidades o de choque de trenes, lo que hay son elementos que impiden una administración eficiente del servicio público que más influye en la moralidad y la tranquilidad de la sociedad.Según lo afirmado por la cadena radial, en los despachos de tres magistrados pertenecientes a la Sala Disciplinaria del citado Consejo se realizaron 20 nombramientos de magistrados auxiliares provisionales con términos no mayores a los tres meses. Incluso, hay designaciones de menos de quince días. Tales funcionarios son la mano derecha de los titulares de esos despachos, encargados de sustanciar las ponencias que califican, sancionan o exoneran a miembros de la rama judicial o a abogados en ejercicio.La primera pregunta es si con períodos tan breves, los encargados tienen oportunidad de enterarse a fondo de los procesos a su cargo y de la jurisprudencia emitida por la Sala o el Consejo sobre los temas a los cuales deben aplicar justicia. Y si, como ocurre con frecuencia, pueden reunir los elementos suficientes para proyectar los fallos sobre la innumerable cantidad de tutelas que llegan a esos despachos. Surge entonces la preocupación sobre si un recurso legal como es facultar a los Magistrados titulares para designar sus auxiliares está siendo usado conforme a los propósitos que permiten tales designaciones.Pero las cosas toman un cariz distinto cuando, como lo insinúa la denuncia de Caracol Radio, la facultad legal de esos Magistrados es usada para favorecer a quienes son designados de manera temporal para lograr su jubilación con salarios que llegan a los diecisiete millones de pesos mensuales. Entonces, lo que hay es una actuación poco clara que compromete el erario. Y si bien no se configura un delito por cuanto es parte de atribuciones legales, hay una clara violación de principios éticos y morales que desconoce precisamente la razón por la cual se creó la Sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura. Peor aún, cuando se utiliza para cruzar favores que benefician familiares de los titulares de esa corporación.Colombia vive una de sus más graves amenazas en la corrupción de quienes usan las normas para realizar actos que si bien cumplen los requisitos legales, le causan un grave daño a la moral pública y al patrimonio nacional. En este caso parece ocurrir lo mismo: usar atribuciones legales para fines distintos a la correcta y oportuna aplicación de justicia, reclamo eterno de la Nación que no parece encontrar salida.Hace muchos años, el país está pidiendo una reforma a la Justicia para resolver los problemas que la afectan. Ahora, y de confirmarse las denuncias, ya no debe quedar duda sobre la necesidad de abolir una entidad que como el Consejo Superior de la Judicatura se desvirtuó y es usado para fines diametralmente opuestos a aquellos que justificaron su creación, como la ‘escalera’ para lograr jugosas jubilaciones.

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