Inversión y energía

Enero 25, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Para el 2050 la demanda mundial energética habrá aumentado en un 61%, lo que llevará a una mayor emisión de gases contaminantes y a una agudización del calentamiento global si no se actúa con responsabilidad".

El mundo parece ir en reversa en su propósito de aumentar la producción de energía limpia como recurso para minimizar los efectos del calentamiento global. Mientras más se habla de la necesidad de tener políticas de producción ‘amigables’ con el medio ambiente, menos se invierte en lograrlo. Así no se alcanzará la meta de detener en dos grados centígrados el aumento de la temperatura del planeta antes del año 2050.La consideración fue hecha hace algunos días en la sede de la Organización de Naciones Unidas por un grupo de 500 inversores de diferentes partes del mundo y se retomó en el Foro de Davos que se realiza esta semana en Suiza. Ellos proponen más políticas nacionales e internacionales que promuevan e incluso obliguen al uso de energías y tecnologías limpias, es decir aquellas que no producen residuos o contaminación ambiental, como requisito para que se invierta en las industrias o se financien proyectos estatales.La mayor preocupación, según la secretaria Ejecutiva de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, Christina Figueres, es que cada año se destinan menos recursos a las energías limpias y a las renovables. En el 2013, por ejemplo, las inversiones en ese propósito se redujeron en un 12% con respecto al año anterior. Hoy se insiste en el uso de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón o el gas para generar energía, y se descarta o no se promueven fuentes de producción energética como la eólica o la solar que no causan daños ambientales. Si se tiene en cuenta, además, que hoy hay mil millones de personas que no tienen acceso a la energía, que es una obligación proveerlas y que a la vuelta de 36 años el mundo estará habitado por 9.000 millones de seres humanos, es necesario actuar con urgencia. Para el 2050 la demanda mundial energética habrá aumentado en un 61%, lo que llevará a una mayor emisión de gases contaminantes y a una agudización del calentamiento global si no se actúa con responsabilidad.Para evitar que la temperatura global suba más de dos grados centígrados en las próximas décadas, con las consecuencias que ello traería a la conservación ambiental y a las economías nacionales y mundial, es necesario invertir en promedio un billón de dólares anuales durante los próximos 15 años, cifra que deberá subir a 36 billones de dólares en el 2050 para que tenga un efecto real. Por eso se necesitan los recursos que grupos de inversores están dispuestos a entregar, siempre y cuando existan políticas empresariales, estatales e internacionales de producción de energía limpia. Y se muestre el compromiso real de los gobiernos y de los diversos sectores de la economía y la industria para aplicarlas.Utilizar más energías que sean amigables con el medio ambiente, reducir el efecto contaminante que tienen los combustibles fósiles y lograr que la temperatura del planeta no siga en aumento por cuenta del cambio climático significa más beneficios para la humanidad y su hábitat. Es la responsabilidad y el liderazgo que deben asumir los gobernantes, los industriales y las sociedades.

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