Incertidumbre en Sudán

Enero 22, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"¿Está preparado Sudán del Sur para su independencia? ¿Será capaz la ONU de obligar a que se respete la separación y se cumpla en los términos establecidos?"

Sudán del Sur le dijo sí a su independencia. El 97% de los electores se acercó a las urnas, y aunque el escrutinio final sólo se conocerá el 14 de febrero, se calcula que entre el 95% y el 98% votó a favor de la separación.Pero, ¿logrará la región africana convertirse efectivamente en la nación 193 del mundo? Las dudas tienen fundamento. Cuestiones como las fronteras, la economía, el desarrollo de instituciones democráticas, el respeto por los Derechos Humanos, la división de la deuda externa que llega a US$30.000 millones y hasta la adopción de un nuevo nombre, aún no tienen respuesta. El camino por recorrer es largo y nada asegura que el 9 de julio, la fecha propuesta por Naciones Unidas, nacerá el nuevo Estado africano.Lo más importante por resolver es si mantiene dentro de su fronteras a Abyei, la región petrolera más rica de Sudán. Si bien el presidente Omar Al-Bashir aseguró que respetaría los resultados, falta ver si está dispuesto a dejarse quitar el territorio con las tierras más fértiles y con mayores recursos petrolíferos. Los habitantes de Abyei decidirán en junio con quién se quedan, una decisión que ya causa enfrentamientos entre las diferentes etnias de la región y que ha dejado 30 muertos en dos semanas.La incertidumbre también se centra en qué tan preparado está Sudán del Sur para ser una nación democrática, respetuosa de los Derechos Humanos y que brinde oportunidades a sus 17 millones de habitantes. Luego de 70 años de conflicto, con dos guerras entre la mayoría musulmana del norte y los cristianos del sur, la última de las cuales terminó oficialmente en el 2005 cuando se llegó al acuerdo de realizar el referendo separatista, es difícil esperar un nacimiento con la suficiente solidez. Ya está definida Juba como su capital y Salva Kiir, del Movimiento de Salvación del Pueblo Sudanés, Splm, será su presidente. Pero sobre quienes han dirigido los destinos de la región en los últimos años, pesan denuncias por violación a la libertad de prensa y detenciones arbitrarias a opositores. Una preocupación adicional para la Comunidad Internacional, que ha sido veedora del proceso. ¿Está preparado el Sur para su independencia? ¿Será capaz la ONU de obligar a que se respete la separación y se cumpla en los términos establecidos? Mientras esas preguntas se responden, países como China, Estados Unidos y algunos europeos, con intereses económicos en la región africana, se mantienen a la expectativa de lo que sucederá. A ellos se suman multinacionales, ávidas de hacerse a los recursos petrolíferos y mineros, y que están al acecho para ver qué logran pescar en ese río revuelto que hoy es Sudán.En teoría, con el referendo quedó resuelto el conflicto de la separación de Sudán, con el que se enmienda el error cometido en 1946, cuando bajo la administración británica se decidió unir al norte y al sur sin tener en cuenta sus diferencias religiosas, étnicas y culturales. Pero en la práctica no hay garantía de que la independencia se haga realidad, lo que acrecienta más la incertidumbre sobre el futuro que le espera a esa región del África subsahariana.

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