Impuestos y progreso

Mayo 22, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Contra las predicciones de quienes insisten en la disculpa de la pobreza para justificar la poca gestión en procura de mejores ingresos municipales, los cuatro primeros meses del 2013 significaron un incremento del 17% en el recaudo del impuesto que pagan los propietarios de bienes inmuebles".

Luego de años de estancamiento, el recaudo por concepto del impuesto predial en Cali empezó a despegar con la fuerza necesaria para reconocer que sí es posible esperar mayores ingresos cuando las administraciones asumen su deber de velar por los recursos que aseguran el progreso. Y que el inmovilismo y las disculpas ante un contrato ilegal y leonino sólo fueron útiles para perjudicar el patrimonio público.Contra las predicciones de quienes insisten en la disculpa de la pobreza para justificar la poca gestión en procura de mejores ingresos municipales, los cuatro primeros meses del 2013 significaron un incremento del 17% en el recaudo del impuesto que pagan los propietarios de bienes inmuebles. Es decir, se rompió la tendencia que establecieron los dueños del contrato con SiCali, que significaba un crecimiento a duras penas equivalente a la inflación.Bastó recuperar la autonomía fiscal del Municipio, entregada de manera por lo menos inexplicable en el gobierno de Apolinar Salcedo, año de 1995, a una firma privada y contra todas las recomendaciones posibles. Además de que a Salcedo le costó su destitución del cargo, a Cali le sobrevino una época triste, donde debió pagar gruesas sumas de dinero por una gestión pobre, en la cual se perdió la dinámica en los impuestos y se dejó de actualizar el catastro, como si la actividad edificadora se hubiera detenido. Y más triste fue que el exalcalde Jorge Iván Ospina no hubiera terminado de forma unilateral el contrato, desconociendo los tres controles de advertencia que le envió la Contraloría General de la República y en los cuales le recordó la orden terminante contenida en la Ley 1386 de 2010. Esa ley reconoció en forma expresa la ilegalidad de entregar el cobro de impuestos a entidades particulares, maniobra que se consumó en Cali. Más aún, mediante un acta de compromiso firmada con el contratista, el exalcalde reformó lo concerniente a la convocatoria a Tribunales de Arbitramento para resolver las diferencias entre las partes, lo que llevó a una reclamación por $50.000 millones contra Cali ante un tribunal discutible. Pues bien, pese a todas esas vicisitudes el recaudo del impuesto predial ha aumentado en la proporción anotada, el número de contribuyentes ha crecido en un 9% con respecto al 2012 y el municipio ha podido actualizar el catastro que tenía ocho años de atraso. Por esa razón, 10.000 inmuebles que antes no existían en las cuentas municipales están pagando impuestos. Además, se han podido recuperar $40.000 millones de la cartera vencida a cargo de morosos, mientras muchos ciudadanos se acercan a buscar soluciones para sus deudas atrasadas.Hay pues una nueva perspectiva en los ingresos municipales que en un corto plazo debe reflejarse en obras y servicios para los caleños. Porque esa es la misión de los impuestos, y su correcta gestión y administración debe ser la labor principal de los gobernantes. Con lo cual se logra derrotar el clientelismo que reparte dádivas en vez de progreso y encuentra en la supuesta pobreza de la ciudad el argumento para no hacer lo que ordena la ley.

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