¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo?

Noviembre 11, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Aunque la mala administración y el clientelismo han sido factores importantes en la crisis, el origen del problema está en la deuda de más de cinco billones de pesos que las Empresas Promotoras de Salud tienen con los centros de salud. Desconocer eso y acusar a los hospitales de toda clase de ineficiencias, es desviar la atención para no tomar las decisiones que corresponden.

Mientras el Hospital Evaristo García y muchos de los hospitales públicos del Valle siguen padeciendo una lenta agonía que amenaza uno de los servicios públicos más importantes, el Estado y los gobiernos continúan dándole largas a una solución que no da espera. Es el momento para preguntar por la política que debería remediar la enorme crisis de la Salud en el Departamento y en Colombia. Según los médicos, estudiantes y empleados que quedan prestando servicio en el Universitario del Valle a pesar del incumplimiento en sus salarios y a la falta de recursos, la situación está llegando a extremos alarmantes. Ya se agotan los suministros más elementales, y la atención debe reducirse debido además a la renuncia de especialistas, enfermeros y médicos generales. Es pues una situación desesperada que amenaza con el colapso definitivo si no se cumplen las promesas para salvar a la entidad.Es que de eso se trata. De cumplir lo prometido y detener la agonía del HUV. Durante muchos meses, las palabras y comunicados del Departamento y el Ministerio de Salud reconocen las deudas y ofrecen tramitar pagos, aportar recursos, conseguir créditos y acelerar el pago de los más de cien mil millones de pesos que le adeudan. Muy poco de eso se consigue, y ofertas como la financiación de Findeter mediante la resolución 3460 de septiembre de 2015, son negadas. No hay pues salidas y el desespero empieza a tomar dimensiones que no encuentran respuestas dentro de las autoridades del ramo.Ese mismo fenómeno agobia al resto de hospitales del Valle y muchos otros en el país. Aunque la mala administración y el clientelismo han sido factores importantes en la crisis, el origen del problema está en la deuda de más de cinco billones de pesos que las Empresas Promotoras de Salud tienen con los centros de salud. Desconocer eso y acusar a los hospitales de toda clase de ineficiencias, es desviar la atención para no tomar las decisiones que corresponden. Y producir una parálisis que les niega a los ciudadanos el acceso a un derecho fundamental como es la salud.Por lo pronto, el HUV está a punto de cierre. Y no parece justificable solicitarle al Estado que la incluya en la ley de insolvencia, puesto que ese mismo Estado es el causante de la agonía al no suministrarle los recursos que le debe, y el haber permitido que las deudas de las EPS sean casi que incobrables. Con lo cual se amenaza también la calidad y el acceso a la educación que durante setenta años ha ofrecido la facultad de medicina de la Universidad del Valle. El Evaristo García no aguanta más promesas que no se respetan. Necesita que el Departamento le pague lo que le adeuda sin más vueltas. Y que la Nación cumpla con su deber de obligar a las EPS a cancelar las deudas que se han acumulado por años de tolerancia. El problema ya no es acusar de ineficiencia o pedir la renuncia de los directores que ponen su empeño en tratar de salvar al Hospital, si no de poner la plata para que los médicos, estudiantes y empleados no sigan mendigando en la calle, o protagonizando protestas públicas.

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