Hacia un nuevo diálogo

editorial: Hacia un nuevo diálogo

"No escapa a la opinión pública que el anuncio fue hecho cinco días antes de unas elecciones donde el tema de campaña ha sido la paz. Sin embargo, el país reconoce que la negociación es el mejor camino para terminar con la violencia. En ese orden de ideas le debe dar una bienvenida al anuncio y ofrecer votos porque tengan el resultado que espera, así los antecedentes del ELN en materia de negociación ofrezcan pocos motivos para el optimismo".

Hacia un nuevo diálogo

Junio 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"No escapa a la opinión pública que el anuncio fue hecho cinco días antes de unas elecciones donde el tema de campaña ha sido la paz. Sin embargo, el país reconoce que la negociación es el mejor camino para terminar con la violencia. En ese orden de ideas le debe dar una bienvenida al anuncio y ofrecer votos porque tengan el resultado que espera, así los antecedentes del ELN en materia de negociación ofrezcan pocos motivos para el optimismo".

Un comunicado conjunto del Gobierno Nacional y uno de los cabecillas del ELN reveló a los colombianos que desde enero se iniciaron acercamientos que llevaran en lo posible a establecer un proceso mediante el cual se lograra la dejación de las armas y la reintegración a la sociedad del grupo armado. Es un nuevo intento por conseguir la terminación incruenta del conflicto que empezó hace 50 años y aún causa daños a la Nación.“Fase exploratoria” es el término que usa el documento con el cual se devela de manera oficial lo que era un rumor. En él, las partes consignan que desde enero pasado están reuniéndose en forma periódica para buscar puntos de acuerdo que le den una base cierta a la posible desmovilización del ELN y las consecuentes concesiones y garantías que deberá ofrecer el Estado para hacer posible tal decisión. Afirman también que aunque hasta ahora sólo hay un acuerdo sobre “las víctimas y la participación de la sociedad” como parte de la agenda, confían en encontrar un camino para establecer una mesa de conversaciones que lleve al acuerdo final. Queda claro entonces que los colombianos estamos ad portas de un nuevo proceso de diálogo con la otra guerrilla, que si bien está diezmada aún conserva capacidad de causar destrucción y amenazar la tranquilidad de la sociedad. Cabe recordar que no hace muchos años, en 1998, se hizo un gran esfuerzo por lograr un acuerdo en la ciudad de Maguncia en Alemania, donde la llamada sociedad civil fue protagonista. Y que en el gobierno del presidente Álvaro Uribe, entre 2004 y 2010, se restableció el diálogo en Cuba. En ambos casos, la frustración fue el resultado. A pesar de las intenciones y los deseos de paz, la resistencia de la cúpula del ELN y su obstinación en exigir imposibles que en la práctica reclamaban la rendición del Estado de Derecho, llevaron a levantar esos esfuerzos. Ahora, con el acompañamiento y las garantías que ofrecen los gobiernos de Brasil, Chile, Noruega, Ecuador y Venezuela, se iniciará otro intento, donde las partes declaran “la voluntad recíproca de continuar con la fase exploratoria” que permita entablar un proceso en firme.No escapa a la opinión pública que el anuncio fue hecho cinco días antes de unas elecciones donde el tema de campaña ha sido la paz. Sin embargo, el país reconoce que la negociación es el mejor camino para terminar con la violencia. En ese orden de ideas le debe dar una bienvenida al anuncio y ofrecer votos porque tengan el resultado que espera, así los antecedentes del ELN en materia de negociación ofrezcan pocos motivos para el optimismo.Habrá que esperar entonces que las conversaciones exploratorias lleguen a buen puerto y se pueda iniciar un proceso en firme y a la mayor brevedad. Lo cual ocurrirá cuando ya se haya iniciado el próximo período presidencial. Reconociendo el apoyo internacional que el anuncio ha suscitado, cabe esperar que se cumpla la promesa de comunicar en forma periódica y conjunta los avances, evitando los errores que se cometen en los diálogos de La Habana, donde las Farc confunden a la Nación con sus amenazas diarias.

VER COMENTARIOS
Columnistas