Hacia el otro acuerdo

Hacia el otro acuerdo

Octubre 16, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"No hay dudas de que el tiempo apremia y que las manifestaciones están expresando la urgencia del acuerdo nacional que, junto con las Farc, permita superar las dificultades y la incertidumbre en que está inmersa nuestra Nación. Por eso hay que reiterar el llamado a la grandeza y a la voluntad para encontrar las soluciones que el país necesita y exige".

Quince días han transcurrido desde el momento en el cual los votantes en el plebiscito sobre el acuerdo con las Farc expresaron su opinión. Desde entonces, el panorama político ha cambiado y las conversaciones entre el Gobierno y sectores representativos del No son los protagonistas y los generadores de expectativas para los colombianos.En su momento, el encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y el expresidente Álvaro Uribe significó la posibilidad de establecer un diálogo constructivo que lleve a encontrar salidas a la situación planteada por el resultado del plebiscito. Alternativa obligada puesto que si bien la mayoría de quienes votaron pertenece a la negativa, lo cierto es que la paz sigue siendo el anhelo de la Nación sin distingo alguno.Eso lo expresaron las manifestaciones que de manera espontánea se produjeron y siguen apareciendo en muchos municipios del país, empezando por la Plaza de Bolívar en la capital de la República. Y sigue siendo una constante en las diferentes expresiones públicas de los ciudadanos, por encima de las agrupaciones políticas y de los partidos. Es como la vigencia de un mandato general que supera la aparente división producida por el estrecho resultado. De otra parte, ya se conocen las propuestas de varios de los dirigentes y líderes que encabezaron movimientos opositores al acuerdo de La Habana. Su posición refleja una realidad que no puede ser desconocida. Y sus propuestas parecen dirigirse hacia la búsqueda de alternativas que hagan viable la solución.Es momento entonces para escucharlas con el cuidado y el interés que se requiere para encontrar una salida conjunta que luego debe ser planteada a las Farc. En otros términos, es la obligación de alcanzar el consenso entre los voceros del acontecer político y de la vida nacional, dirigido a superar la profunda división que salió a flote el pasado 2 de octubre .Para ello hay que construir confianza entre quienes están a ambos lados de la mesa que se instaló en el Palacio de Nariño. Confianza para entender que hay puntos de vista distintos pero no pueden existir agendas ocultas o intereses superiores a la voluntad nacional. Confianza para evitar descalificaciones y lograr avanzar en la propuesta que deberá ser planteada a las Farc como la alternativa ordenada por los resultados del plebiscito.El presidente Santos anunció la prórroga del cese el fuego bilateral hasta el 31 de diciembre del presente año. Y ya se sabe que los delegados de la ONU van a plantear al organismo internacional la necesidad de ampliar el término de la comisión de vigilancia y acompañamiento del proceso. Es decir, hay el espacio suficiente para seguir buscando la solución al conflicto sin regresar aún al uso de la fuerza. Pero no hay dudas de que el tiempo apremia y que las manifestaciones están expresando la urgencia del acuerdo nacional que, junto con las Farc, permita superar las dificultades y la incertidumbre en que está inmersa nuestra Nación. Por eso hay que reiterar el llamado a la grandeza y a la voluntad para encontrar las soluciones que el país necesita y exige.

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