Habemos Reforma

Habemos Reforma

Diciembre 29, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Luego de su trámite, de las expectativas y ajustes ayer quedó definida la Reforma Tributaria que será aplicada a partir del próximo primero de enero de 2017. En medio de expectativas, de lamentos, advertencias y protestas, la medida servirá para tranquilizar en algo el ambiente alrededor de la salud de las finanzas públicas".

Luego de su trámite, de las expectativas y ajustes ayer quedó definida la Reforma Tributaria que será aplicada a partir del próximo primero de enero de 2017. En medio de expectativas, de lamentos, advertencias y protestas, la medida servirá para tranquilizar en algo el ambiente alrededor de la salud de las finanzas públicas. Aunque no es posible hacer en este espacio un análisis detallado de lo que se acordó entre el Gobierno y la coalición que aprobó la reforma, puede anticiparse que no tiene el carácter estructural que de ella se esperaba, de acuerdo con la Comisión de expertos que realizó sus recomendaciones a principios del presente año. Lo que sí quedó claro fue el esfuerzo para tapar los vacíos que ha dejado el final de la bonanza petrolera en la financiación del gasto público, mediante decisiones que producirán polémicas.La más notoria e inmediata es el aumento en tres puntos del Impuesto al Valor Agregado, IVA, y su ampliación a rubros que afectan los bolsillos de los consumidores. Desde ya es innegable su impacto en la capacidad de gasto de los estratos socioeconómicos con menores ingresos y en la canasta familiar y sólo el tiempo dirá si el incremento aprobado es suficiente para despejar las inquietudes de las calificadoras de riesgo y de quienes no están de acuerdo con subir impuestos en momentos como los actuales. Otro aspecto a resaltar es la decisión de empezar a bajar la elevada carga de gravámenes que pesa sobre las empresas en Colombia. Aunque la reducción es real y será aplicada en forma gradual, el sector empresarial no está satisfecho, aduciendo entre otras razones el que esa rebaja no resuelve el gran problema que para la competitividad significa la alta tributación que en nuestro país se calcula en cifras superiores al 65%.De otra parte, se estableció la pena de cárcel para evasiones mayores a los cinco mil millones de pesos. Aunque los partidarios de la medida lamentan que no sea lo efectiva que esperaban, la medida debe destacarse por ser la primera vez en doscientos años que Colombia impone penas de cárcel a la evasión tributaria.Y luego de muchos debates e intentos por subir las tasas de tributación al sector asalariado, éstas no fueron tocadas. Así mismo, fracasaron los esfuerzos del Gobierno por ampliar la base tributaria a personas con ingresos menores a los actualmente establecidos y por gravar las bebidas azucaradas aduciendo su peligro para la salud.Ahora debe esperarse la respuesta de las centrales de riesgo a la reforma aprobada que demuestra el propósito del Gobierno de generar los ingresos que se requieren para conjurar los vaivenes de un déficit fiscal inmanejable y de la tendencia al endeudamiento para pagar el gasto. Sin embargo ya se sabe que la reforma aprobada no proporcionará los recursos que se necesitan, por lo cual parece imperioso reclamar una austeridad mayor en el manejo de la Hacienda Pública, acompañado de medidas serias para combatir la evasión que puede crecer y la corrupción, elementos que consumen gran parte del esfuerzo de los colombianos que si pagan sus impuestos.

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