Explicaciones necesarias

Junio 03, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Es claro que nunca se habló de volver al esquema de entregar el servicio a la ciudad, como lo afirma ahora la Superintendencia, si no de devolverle a Cali la capacidad de definir el futuro de sus servicios de aseo. Pero está también claro que a la Superintendencia y a su agente interventora no les interesaba escuchar la propuesta".

De manera sorpresiva, la Superintendencia de Servicios Públicos firmó las prórrogas por ocho años más de los contratos de operación de los servicios de aseo en Cali. Decisión polémica que reclama explicaciones, por cuanto se desconoció de plano la facultad del Municipio de intervenir en un asunto que pertenece a la ciudad.Se dirá que la Superintendencia tienes esa potestad, en la medida en que mantiene intervenida a Emsirva con propósito de liquidación. Pues bien, esa intervención ha sido alargada durante años sin explicar por qué no se ha cumplido con el objetivo de la medida. Es que debe quedar claro que si bien la ley autoriza ese procedimiento para defender a los usuarios de las entidades que no cumplen su finalidad en materia de servicios públicos, ello no implica la pérdida de la propiedad o ceder los derechos y las obligaciones que tienen los gobiernos municipales sobre su patrimonio.Más aún, cuando en forma oportuna la Administración Municipal requirió la información sobre los pasivos que quedaban pendientes por cancelar. Es claro que nunca se habló de volver al esquema de entregar el servicio a la ciudad, como lo afirma ahora la Superintendencia, si no de devolverle a Cali la capacidad de definir el futuro de sus servicios de aseo. Pero está también claro que a la Superintendencia y a su agente interventora no les interesaba escuchar la propuesta.Más extraño aún es que se tome la decisión de manera apresurada, a pesar de que los contratos objeto de prórroga se vencen en febrero del 2016. Es decir, faltaban nueve meses, en los cuales el Alcalde, como representante de la ciudad, podría ofrecer los recursos necesarios para fondear el pasivo pensional. Esa oportunidad nunca se presentó, por cuanto desde enero pasado la Superintendencia expresó su intención de realizar la prórroga, además de que no entregó la información requerida por quien representa a Cali.También quiere ello decir que durante otros ocho años, Cali tendrá sus servicios de aseo manejados por una entidad en Bogotá, que no acaba de cumplir su labor como corresponde, y que nombró como agente interventora de Emsirva a una recomendada política. Una labor cuestionada en forma permanente, porque, como ocurrió en la intervención a Emcali, su final sólo fue posible por la orden directa del señor Presidente de la República.Y que no se diga que si el municipio paga el pasivo por anticipado, el control sobre el aseo le será devuelto. Ya los contratos están prorrogados por la Superintendencia, a pesar de que es sólo una entidad de inspección y vigilancia y no un órgano ejecutivo, como lo ha hecho en Cali. Por eso, la función que corresponde al Gobierno Municipal será suspendida por dos cuatrienios más.Lo que ha ocurrido con esta actuación de la entidad que debe vigilar la prestación del servicio de aseo, es poco menos que un despojo. Y un desconocimiento de las autoridades municipales que debe ser evaluado por los órganos de control. Que se garantice el servicio público a los ciudadanos como ordena la ley no significa desconocer al Gobierno Local.

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