¿Estamos preparados?

Julio 05, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, ha realizado una veintena de foros por distintas regiones del país, para advertir que la probabilidad de ocurrencia de este fenómeno es del 73%. De otra parte, la calificadora de riesgo Moody’s confirmó la alta probabilidad de que ese brusco cambio meteorológico ocurra a partir de este mes de julio afectando las economías de Colombia, Perú, Brasil, Panamá, Chile, Paraguay y Uruguay.

No se trata de ser alarmistas con algo que para el común de las personas puede parecer lejano y distante. Pero el fenómeno del Niño es una amenaza que merece atención para evitar sorpresas desagradables.El fenómeno del Niño consiste en un cambio en el movimiento de las corrientes marinas en la zona intertropical que calienta las aguas procedentes del hemisferio norte abajo del Ecuador, las mismas que se superponen sobre las aguas frías que caracterizan la corriente de Humboldt. Su nombre surgió entre los pescadores del puerto de Paita, al norte de Perú, quienes observaron primero el fenómeno y lo llamaron así por su asociación con la época de la Navidad.El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, ha realizado una veintena de foros por distintas regiones del país, para advertir que la probabilidad de ocurrencia de este fenómeno es del 73%. De otra parte, la calificadora de riesgo Moody’s confirmó la alta probabilidad de que ese brusco cambio meteorológico ocurra a partir de este mes de julio afectando las economías de Colombia, Perú, Brasil, Panamá, Chile, Paraguay y Uruguay.Y no son las únicas voces de alerta. Expertos del Centro Internacional para la Agricultura Tropical, Ciat, con sede en Palmira, manifestaron esta semana que sectores como el agropecuario deben prepararse desde ya para la llegada de El Niño. Según esos expertos, tanto la ganadería de leche como algunos cultivos en varios departamentos padecerían las consecuencias. Según la información del Ciat los cultivos más afectados serán los de ciclo corto, cuyas épocas de crecimiento están entre noviembre de 2014 y marzo de 2015, así como los de ciclo largo cuya floración habitual coincide con esa época.También consideran muy preocupante que hasta ahora zonas como el norte del país, donde la ganadería es la actividad productiva más importante, ya padecen el déficit de lluvias. Impactando en especial en la disponibilidad de forraje en las zonas de lechería especializada como Nariño, Cundinamarca, Boyacá y Antioquia. A todo lo cual se debe agregar las consecuencias para la generación de energía, que se sienten ya en el aumento de su precio y los brotes de especulación que se asoman.Pero dan algunas soluciones. Quienes siembran cultivos de ciclo corto pueden adelantar fechas de cosecha, sembrar materiales más tolerantes a la sequía y variar densidades de siembra. Los ganaderos pueden preparase con henos y ensilaje, y contemplar la posibilidad de alfalfa. En general, el objetivo debe ser sembrar y garantizar alimentos resistentes a los riesgos que trae el cambio que se avecina.La ministra de Ambiente aseguró que es responsabilidad de los alcaldes adoptar medidas preventivas para atender las afectaciones que puedan presentarse. Según dijo la funcionaria, sus consecuencias se sentirán en lo que resta de este año y el próximo por el fenómeno. Y aunque se han ofrecido talleres educativos y apoyo con recursos para los proyectos que presenten las autoridades locales, la pregunta es si esas medidas son suficientes para enfrentar la amenaza de El Niño.

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