España: cambio obligado

España: cambio obligado

Noviembre 21, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Al votar por Rajoy y el PP, los españoles castigan el errático manejo económico de los socialistas y la inacción de su presidente Rodríguez Zapatero".

Ayer, los españoles votaron en medio de grandes temores por la suerte de su país. Y según los datos de los primeros sondeos, el Partido Popular y Mariano Rajoy obtuvieron una notable mayoría, propinándole la más grande derrota electoral a los socialistas en lo que va de la historia democrática.Como tal vez en ninguna otra ocasión los temas económicos fueron determinantes en la elección. España está al borde de sufrir un rescate similar al de sus vecinos y el comportamiento de su economía en manos del gobierno socialista deja mucho que desear. Con un desempleo superior al 21%, esta España de los “5 millones de desocupados” no se parece al país próspero que soñaron los impulsores de su vinculación a la Unión Europea.A la tragedia social del desempleo se agregan los estragos de la burbuja inmobiliaria e hipotecaria, la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento de la economía y la obligación de ahorrar unos 17.300 millones de euros para alcanzar la reducción del déficit prometida a la Unión Europea para 2012 (4,4% del PIB).Al votar por Rajoy y el PP, los españoles castigan el errático manejo económico de los socialistas y la inacción de su presidente Rodríguez Zapatero. También lanzan el mensaje de que las soluciones de las crisis no dependen de los tecnócratas que, en muchos casos son también los responsables de ellas, sino que se requiere de dirigentes políticos experimentados, con estatura de estadistas como lo es Rajoy.La votación, por lo abrumadora de la diferencia, también pareciera indicar el adiós al sueño irresponsable de la “prosperidad al debe”, que Rajoy se encargó de sepultar al comprometerse a “no gastar más de lo que se tiene”, una sabia norma de la economía doméstica que todo ciudadano espera que funcione bien a nivel de la sociedad en su conjunto.Asimismo, Rajoy indicó que el camino de disminución del déficit fiscal no transitaría por las alzas impositivas, sino por los recortes al gasto, “en todo aquello que podamos, sin tocar las pensiones, la sanidad y la educación”. Una idea que ha sido bien recibida por los analistas europeos lo mismo que por la ciudadanía española, que tanto se molestó por la medida de congelación de las pensiones adoptada por Rodríguez Zapatero.Desde luego, esos recortes no dejarán de causar problemas políticos, en especial con las regiones autonómicas, a las que los socialistas les cedieron en demasía para conseguir apoyos a varias iniciativas gubernamentales. En suma, Rajoy asume los duros retos de España, en un momento crítico y con amplio respaldo de la ciudadanía.Se trata de un cambio de rumbo que implica dejar atrás la idea gastada del Estado de Bienestar. En la mente de todos deben resonar las palabras de Jin Liqun, el jefe de la Junta Supervisora del Fondo Soberano chino cuando, al condicionar préstamos de China al Banco Central Europeo, manifestó: “Europa se debe transformar, recordando que la prosperidad tiene sus pilares en el ahorro y el trabajo duro”. Es lo que Rajoy deberá recordarles a los ciudadanos españoles que lo eligieron.

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