Esfuerzo de guerra

Esfuerzo de guerra

Noviembre 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Es que la devastación de la Amazonía no da más espera ni se puede seguir ignorando o tratando con paños de agua tibia. Y requiere del compromiso del resto del mundo, que recibe los beneficios del que aún es el mayor pulmón verde del Planeta, así suene retórico.

Imagínese el lector una carretera de 384.000 kilómetros de largo por dos de ancho que comunique a la Tierra con la Luna. Traslade esa distancia a las selvas del Amazonas y tendrá la dimensión del hueco causado en el Amazonas por la deforestación de los últimos 40 años. Ahora pregúntese cómo se revertirá tal tragedia ambiental que afecta al mundo entero.Se requiere un “esfuerzo de guerra”, como lo definió el científico brasileño Antonio Donato Nobre, integrante del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de su país, tras presentar las conclusiones del informe ‘El futuro climático de la Amazonía’. Se refiere a que se debe tener una estrategia de unidad como la que lograron los países aliados en la Segunda Guerra Mundial, así como la rapidez que demostraron en el año 2008 los gobiernos más poderosos para tomar en 15 días las decisiones y reunir los recursos que salvaran al sistema bancario de una de las peores crisis en toda su existencia.Es que la devastación de la Amazonía no da más espera ni se puede seguir ignorando o tratando con paños de agua tibia. Y requiere del compromiso del resto del mundo, que recibe los beneficios del que aún es el mayor pulmón verde del Planeta, así suene retórico. Las 200 investigaciones sobre la gran selva que comparten Brasil, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador y las Guyanas, que sirvieron como base para el citado informe, llevaron a conclusiones preocupantes.Cada minuto se talan en el Amazonas dos mil árboles y el área deforestada es de 763.000 kilómetros cuadrados que equivalen a dos veces el territorio de Alemania o a la carretera de aquí a la Luna. Los efectos de ese daño son tan graves que no solo se reduce la capacidad de absorber la mayor cantidad de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, causantes en buena parte del calentamiento global y del consecuente cambio climático.Pocos saben, por ejemplo, que ese sistema selvático es el único ‘exportador’ de humedad el Planeta. Sus árboles generan ‘ríos de vapor’ que viajan por la atmósfera y llevan las lluvias a lugares ubicados a miles de kilómetros. La selva amazónica produce cada día el equivalente a 20.000 millones de toneladas de agua, sin los cuales las regiones desérticas del mundo se multiplicarían. Es lo que se cree está sucediendo en Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña, que acusa una crisis por la escasez de agua para abastecer a su población.¿Hay solución? Sí: reducir de inmediato a cero la deforestación de la Amazonía, en todos sus 6,9 millones de kilómetros cuadrados. Colombia dio un paso importante al comprometerse en el logro de ese propósito antes del año 2020, y Brasil ha podido disminuir de 24.000 Km2 a 4.000 Km2 la tala anual de árboles en la última década. Pero con eso no basta, es obligatorio reforestar y reconstruir la selva. Para eso se requiere un “esfuerzo de guerra” que comprometa al mundo en su totalidad y aporte los recursos necesarios. Habrá que esperar para ver si la comunidad internacional reacciona ante la tragedia que significa para la humanidad la pérdida paulatina del Amazonas.

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