Entierro de tercera

Entierro de tercera

Noviembre 02, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Ahora empieza un nuevo capítulo con la creación de una agencia cercana al ministerio de Defensa, donde se concentrarán 100 de los servidores del DAS especialistas en inteligencia.

Triste pero merecido final el que tuvo el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS. Su última etapa atentó el carácter democrático de la sociedad colombiana y puso en serio peligro la seguridad del Estado.Sin duda, tener una entidad encargada de la inteligencia es atributo necesario para un gobierno. Todos los sistemas requieren de ese tipo de actividades y los ciudadanos aceptan entregarle esa facultad a sus autoridades, confiando en el buen juicio de ellas y en el indispensable resguardo de la información que recolecte en su función de proteger la seguridad de la Nación y anticiparse a hechos que pongan en riesgo su integridad.Eso vino sucediendo con el DAS desde su creación en 1960 hasta el momento en que se destaparon las maniobras oscuras en las cuales fue involucrado por arte de unas facultades mal entendidas en su dirección y una mezcla descarada de corrupción. Entonces empezaron a conocerse sus ejecutorias, las cuales favorecían desde el espionaje descarado a opositores del gobierno de turno hasta la complicidad con grupos de paramilitares, narcotraficantes y de quien pagara el precio de la corrupción.Después, el episodio de las ‘chuzadas’ a la Corte Suprema de Justicia, a los políticos opositores e incluso a los altos funcionarios del Gobierno, la última de sus deplorables manifestaciones fue la venta de los archivos de inteligencia, muchos de los cuales terminaron en manos de la revista Semana, por paradoja uno de los medios más críticos de la entidad que desapareció ayer. Fue un entierro de tercera que significó una diáspora de 5.000 funcionarios, los cuales serán reubicados en la Policía Nacional, los ministerios de Relaciones Exteriores, de Defensa y del Interior, lo que demuestra por sí sólo la complejidad de la labor que debía cumplir el desaparecido organismo.Ahora empieza un nuevo capítulo con la creación de una agencia cercana al ministerio de Defensa, donde se concentrarán 100 de los servidores del DAS especialistas en inteligencia. De otra parte, la oportunidad sirvió para acabar con el engorroso trámite de los pasados judiciales, que a partir de ahora podrán ser consultados por las entidades que lo requieran. Con ello se libera a los colombianos de una de aquellas exigencias que además de innecesarias se prestaban para crear retenes indebidos y falsedades.Así mismo, el presidente Juan Manuel Santos anunció medidas especiales para salvaguardar el archivo de la entidad, donde reposan décadas de informaciones de carácter secreto. Cabe anotar que mucha de esa documentación ha sido vendida o desaparecida para beneficiar a delincuentes.Pero la labor más importante será reconstruir la credibilidad en un mecanismo indispensable para la seguridad de Colombia. Pese al fracaso del DAS y al de su antecesor el SIC, la inteligencia es fundamental para defender al Estado mediante la información. Por ello tiene que ponerse a salvo de funcionarios que pretendan usarla con fines distintos a los establecidos en la Constitución Nacional.

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