En el Día del Trabajo

Mayo 01, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Persiste la duda sobre si las cifras reflejan la realidad nacional toda vez que la medición se hace en 23 ciudades y deja por fuera municipios como Buenaventura donde el desempleo llega al 60% y con 360.000 habitantes es tres veces que San Andrés.

Hoy es la ocasión para reconocer la labor que realizan las mujeres y los hombres trabajadores por un mejor mundo. Pero el Día Internacional del Trabajo deber ser la oportunidad para escuchar el sentir de las mayorías sobre que no hay mucho para festejar y sí es momento de reflexionar sobre las fallas de las políticas públicas, incapaces de garantizar la generación de más y mejor empleo. En Colombia, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, el desempleo bajó durante el primer trimestre del año en un 0,2% comparado con el 2012, ubicándose en 10,2%. Eso según las cuentas oficiales significa que en el país hay 2,3 millones de personas desocupadas, 213.000 de las cuales están en Cali donde el índice de desempleo trimestral fue del 16,8%, muy por encima del promedio nacional. Esa es la realidad estadística que presenta el Dane, a la cual se le deben sumar las tasas de subempleo, que es como se llama al trabajo informal, aquel que no representa unos ingresos fijos, por lo general no le brinda seguridad social a quien lo desempeña y que es en el que hoy viven 9,3 millones de colombianos. Además persiste la duda sobre si las cifras reflejan la realidad nacional toda vez que la medición se hace en 23 ciudades y deja por fuera municipios como Buenaventura donde el desempleo llega al 60% y con 360.000 habitantes es tres veces que San Andrés.Por supuesto, hay que reconocer los esfuerzos del Estado para promover la generación de empleo, lo cual unido al buen desempeño económico nacional de los últimos años y a una mayor confianza en el país han permitido reducir el número de personas laboralmente activas que se encuentran desocupadas. En relación con los vecinos latinoamericanos y con el resto del mundo, el panorama colombiano es alentador y no pareciera tener cambios negativos en el futuro inmediato.En contraste está lo que sucede en Europa, el continente donde la crisis ha dado los golpes más duros y donde las políticas tanto de los gobiernos como de la Unión Europea no arrojan resultados positivos. La mala hora por la que pasan las economías del Viejo Continente han llevado a medidas como el recorte extremo del gasto público o un mayor apretón a los contribuyentes, lo que se ha reflejado en cierre de plazas de trabajo y en un número más alto de gente desocupada. España, donde el desempleo pasó del 8,6% en el 2007 al 27,16% este año, es ejemplo del fracaso en las iniciativas por devolverle la dinámica a un país otrora próspero.Ahora la batalla para los gobiernos es generar más empleo y garantizar que sea digno, con justicia y seguridad. También hay que hacer más para reversar la tendencia de que los mayores afectados y con menos posibilidades de conseguir trabajo sean los jóvenes, pese a estar mejor preparados. Todo lo anterior indica que las viejas políticas laborales usadas por gobernantes y opositores como banderas proselitistas, no funcionan ya. Lo que obliga a reinventar las estrategias para generar empleo y ofrecer oportunidades de progreso más allá de las ideologías de cualquier género.

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