En cuidados intensivos

Septiembre 06, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"De manera inexorable parece avanzar la crisis del Hospital Universitario del Valle, ante la distancia que toman los organismos estatales obligados a garantizar el servicio de salud. Al parecer, los dolientes ya serán sólo los usuarios, los médicos, el personal a su servicio y el Valle que debe esperar la fatal noticia de su cierre definitivo".

De manera inexorable parece avanzar la crisis del Hospital Universitario del Valle, ante la distancia que toman los organismos estatales obligados a garantizar el servicio de salud. Al parecer, los dolientes ya serán sólo los usuarios, los médicos, el personal a su servicio y el Valle que debe esperar la fatal noticia de su cierre definitivo. Y seguirá el peloteo entre quienes no parecen dispuestos a resolver la crisis. Se dirá que la corrupción y el clientelismo son los causantes de la mortal enfermedad, por lo cual el director titular fue suspendido por la Contraloría Departamental. El Departamento, propietario de la entidad y el que debería procurar su salvación, dice que ha pagado algo de lo que debe y que no tiene responsabilidad en los nombramientos. Con lo cual se detendrá también la escuela de medicina que durante 60 años ha funcionado allí. Por su parte, el Ministerio de Salud, además de insistir en que debe ser reestructurado para que sea eficiente y rentable, ofrecerá otra de aquellas fórmulas con las cuales no se resuelve la crisis de la red hospitalaria pública en Colombia. También se podrá escuchar que se ha instalado una nueva mesa de concertación para acordar el pago de los más de $100.000 millones que las EPS le deben al HUV. Pero el dinero no llegará, como ha ocurrido en las últimas tres ocasiones en las cuales se ha utilizado ese mecanismo. Mientras tanto, seguirá fortaleciéndose la integración vertical de esas entidades deudoras con sus clínicas, a las cuales si les pagan en forma cumplida.Ante tanta indolencia, Cali deberá decretar la alerta amarilla para desviar la atención de los casos de primero y segundo nivel a los demás hospitales de la ciudad, que no están preparados para atender emergencias de gran magnitud. Pero deberá detenerse la atención a los pacientes de niveles tres y cuatro en todo el departamento y los que llegan de Cauca, Nariño y Putumayo. Son pacientes de escasos recursos que antes encontraban medicina de calidad en el HUV. Como le está sucediendo al hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín y a tantos otros en el resto del país, la crisis seguirá siendo el norte del Universitario del Valle.Por eso, los médicos y el resto de los funcionarios de la casa de salud más importante del suroccidente colombiano deberán parar para exigir el pago de sus salarios atrasados. Además la falta de los suministros más elementales para atender a los pacientes, seguirá su curso, porque al único proveedor no le pagan. Y no habrá sangre para realizar operaciones y transfusiones para los niños enfermos de cáncer o para cubrir las demandas de la sala de emergencias. El resultado debe ser entonces el cierre del Hospital. Es que no parece tener quién lo saque del coma en que se encuentra hace varios años. Su situación no es distinta a la que atraviesan centenares de centros de salud en Colombia, casi todos de origen público. Con pocas excepciones, ellos son vistos con buenos ojos mientras tienen puestos y contratos que ofrecer, pero son repudiados cuando reclamas soluciones de fondo a las enfermedades que los está asfixiando.

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