¿Empezó el cambio?

Enero 07, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Venezuela entra en una nueva etapa, la del cambio por las vías legales y pacíficas. Es decir, la del regreso de las libertades plenas y del desmonte de un sistema que empobreció al país y se apropió de la riqueza nacional, ocasionando uno de los más grandes desastres económicos, sociales y políticos en la historia de América"

Diecisiete años después de tomarse todo el poder en Venezuela, el movimiento iniciado por el fallecido Hugo Chávez Frías debió entregar el manejo de la Asamblea Nacional a la alianza que se opone a la dictadura disfrazada. Se empieza así y en firme la transformación que espera la sociedad venezolana para dejar atrás una de las peores épocas de su historia.Al asumir la presidencia del Legislativo Henry Ramos Allup, se produjo un hecho que parecía imposible: reemplazar a Diosdado Cabello, una de las cabezas del chavismo, en la conducción del órgano Legislativo. Fue la primera gran consecuencia del triunfo categórico que obtuvo el pasado 6 de diciembre en las urnas electorales un movimiento nacido de la necesidad que siente el pueblo venezolano de cambiar su gobierno.Es que el régimen instituido por Hugo Chávez ha fracasado. La inflación ha empobrecido a una de las naciones más ricas del mundo en petróleo; la escasez de alimentos, de drogas y de todo género de productos es consecuencia del desmantelamiento del aparato productivo y la persecución a la iniciativa privada; y la corrupción se llevó preciosos recursos públicos, además de generar una ola de violencia jamás imaginada.Por eso, el martes pasado se instaló una nueva Asamblea en la cual la Mesa de Unidad Democrática que aglutina a todos los partidos no adeptos al chavismo, hizo valer su mayoría absoluta, eligiendo al secretario de la Acción Democrática como reemplazo de Cabello. No importa que horas antes el presidente Maduro hubiera expedido una ley con la cual se apropia del control total del Banco Nacional.La primera misión de esa mayoría absoluta, será el cambio por las vías establecidas en la Constitución de Nicolás Maduro en la presidencia de Venezuela. La segunda, adoptar las decisiones que permitan contener el desastre de la economía y denunciar los hechos de corrupción y malversación. Y la terecera, emitir una ley que aministíe a los cientos de presos políticos que existen en las cárceles de Venezuela.Todo lo que está ocurriendo ha sido posible por las Fuerzas Armadas de Venezuela. Ellas impidieron el fraude que el chavismo había preparado en las elecciones y obligaron al presidente Maduro y a todos los miembros del régimen a acatar la decisión del pueblo venezolano. Y contuvieron la amenaza de impedir con violencia la instalación de la nueva Asamblea.Es decir, los militares dieron un giro dramático al alejarse del régimen y asumieron su papel como defensores de la Constitución. Ahora deben garantizar que el proceso que se inició el pasado 5 de enero tenga su desarrollo. Lo cual no podrá evitar que se descubra a quienes desde las instituciones armadas han cometido y siguen cometiendo toda clase de delitos contra la patria de Simón Bolívar.Así, Venezuela entra en una nueva etapa, la del cambio por las vías legales y pacíficas. Es decir, la del regreso de las libertades plenas y del desmonte de un sistema que empobreció al país y se apropió de la riqueza nacional, ocasionando uno de los más grandes desastres económicos, sociales y políticos en la historia de América.

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