Elecciones reñidas

Noviembre 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"De acuerdo con los analistas, los montos invertidos por cada campaña reflejan el favoritismo de cada candidato, y corresponden con la ligera ventaja que Obama le lleva a Romney"

Mañana, los estadounidenses definirán su presidente en una de las más reñidas elecciones de los últimos tiempos. La campaña tiene un antecedente cercano en el que la división casi por partes iguales de las preferencias, resultó en una victoria del candidato que sacó menos votos que su oponente pero obtuvo mayor número de delegados electorales. Esto se debe a que el ganador de la elección necesita capturar la mayoría de los votos del colegio electoral y no el voto popular. En el año 2000, George W. Bush obtuvo medio millón de votos menos que Al Gore pero como ganó 271 votos electorales, llegó a la presidencia. Lo que indica que en los Estados Unidos la democracia es condicionada por los mecanismos de elección indirecta. De hecho, hay estados muy populosos que eligen el mismo número de delegados electorales que otros de menos población. El virtual empate entre Romney y Obama podría arrojar un resultado similar, en el que el Presidente podría salir triunfador en los votos electorales, mientras Romney podría ganar en el voto popular gracias a la simpatía que genera en estados con mucha población como Texas y Georgia. También afecta el carácter democrático de la elección presidencial el costo astronómico de la campaña en Estados Unidos. Superará ampliamente los 1.000 millones de dólares en 2012, una cifra comparable a la de 2008, pero significativa por su amplitud, pues hace cuatro años Obama debió financiar además una campaña en las primarias contra Hillary Clinton. El ciclo electoral está también marcado por la aparición de comités independientes de los partidos y de los candidatos, los llamados 'Súper PAC' (Comités de Acción Política) que inundaron las pantallas de televisión y las estaciones de radio con propaganda política. E incluso la actividad en las redes sociales, que se incrementó notablemente con la campaña para la primera presidencia de Obama y que en la actualidad es moneda de uso corriente. Los primeros son una manifestación de la libertad de expresión, que le permite a las corporaciones económicas y a los grupos de presión hacer publicidad a favor de uno de los candidatos sin límite de gastos, y se trata de recursos que no pasan por las tesorerías de las campañas. De acuerdo con los analistas, los montos invertidos por cada campaña reflejan el favoritismo de cada candidato, y corresponden con la ligera ventaja que Obama le lleva a Romney. Ventaja que, además, puede explicarse porque él es el Presidente, lo que en un régimen como el estadounidense implica que el candidato opositor deba competir con desventajas.Otra característica relevante de la elección en Estados Unidos es el hecho de que dependa de un tercio del electorado. La mayoría de los estados, incluyendo cuatro de los cinco más poblados, son muy sólidos en su apoyo a republicanos y demócratas, al punto que los candidatos no se molestan en hacer campaña allí. En cambio, cada parte se pelea por obtener el apoyo de los indecisos, donde vive el 30% de los votantes. De allí que el voto de los latinos, numerosos en los estados indecisos, cobre gran importancia, hasta el punto de que pueda definir la elección.

VER COMENTARIOS
Columnistas