El visitante

El visitante

Febrero 16, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

La tranquilidad se altera cuando se sabe que los astrónomos han detectado al menos 20.000 asteroides más, de proporciones gigantescas, que circulan cerca. O cuando se informa que toneladas de esos cuerpos entran en la órbita aunque son pulverizados al ponerse en contacto con la atmósfera y por eso su peligro es mínimo.

Como todo visitante desconocido causó expectativa y nerviosismo, a la vez que movilizó a expertos preparados para su llegada. Se le dio el nombre de 2012DA14 y aunque apenas le hizo una ‘caricia’ sutil al Planeta, su presencia ha puesto a pensar en la fragilidad de la humanidad y en cómo se podría enfrentar otra visita similar que se acerque más a la Tierra.El asteroide de 50 metros de diámetro y 130,000 toneladas de peso que ayer transitó a 27.860 kilómetros de la órbita terrestre no significó un peligro para el mundo, confirmando los presagios de los científicos que lograron detectarlo hace un año. Pero preocupa que un cuerpo ‘pequeño’ como este pase tan próximo al Planeta, por debajo de los 400 satélites artificiales que se han lanzado al espacio, y que no haya respuestas para las dudas que se generan. Es decir, que no haya un plan B para salvar al mundo.Esta vez, para fortuna de la vida en la Tierra, el visitante pasó a ‘buena’ distancia por lo cual no se corrió el riesgo de que la fuerza gravitacional lo atrajera. Sin embargo, la tranquilidad se altera cuando se sabe que los astrónomos han detectado al menos 20.000 asteroides más, de proporciones gigantescas, que circulan cerca. O cuando se informa que toneladas de esos cuerpos entran en la órbita aunque son pulverizados al ponerse en contacto con la atmósfera y por eso su peligro es mínimo. Cómo no recordar también que fue un cuerpo así el que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años al impactar sobre lo que hoy es la península mexicana de Yucatán. El clima entonces cambió de forma severa, hubo inundaciones e incendios y la nube de polvo tapó al planeta y no dejó pasar durante años la luz del sol. Claro que hoy existe la tecnología y los científicos unidos del mundo ya trabajan sobre un documento que será sometido a votación de la Asamblea General de la ONU en octubre próximo. ‘Recomendaciones del Equipo de Acción sobre objetos cercanos a la Tierra para una respuesta internacional a la amenaza de un impacto’ es el nombre del texto de 15 páginas que estará listo el próximo 22 de febrero. Es una lluvia de ideas para la posibilidad de una tormenta de asteroides.La “desviación eficaz” es el objetivo, y las alternativas van desde el envío de una sonda para impactar el asteroide y otra más para verificar que el proceso funcionó; acoplar un satélite artificial para que se corrija el rumbo del cuerpo espacial; mandar un carro espacial que coalicione con el objeto. La última instancia, si ya no hay tiempo, es utilizar dispositivos nucleares. El costo económico de esas acciones, según la Comisión de la ONU sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos, es lo de menos frente al daño que causaría un asteroide, en lo que tiene razón. El visitante de ayer pasó, por fortuna, sin pena ni gloria. De haber traspasado las puertas de la atmósfera habría destruido una amplia región, aunque los expertos insistan en que no habría acabado con la vida en la Tierra. Hoy el clamor humano es que pasen siglos antes de otra visita similar. Así sea.

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