El Valle sigue adelante

Noviembre 17, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Según los reportes publicados en nuestra edición de hoy, durante el 2013 se han formalizado y están en desarrollo inversiones por US$700 millones, en distintas ramas de la actividad económica. Son proyectos de largo aliento que demuestran la intención de aprovechar las ventajas comparativas de nuestra región.

Las cifras lo están diciendo: luego de un largo período de incertidumbres, Cali y el Valle vuelven a ser polo de atracción para la inversión privada. Una buena noticia que sin embargo no debe desviar la atención sobre la solución que demandan los problemas que se viven en varias zonas del Departamento y que siguen afectando su competitividad. Según los reportes publicados en nuestra edición de hoy, durante el 2013 se han formalizado y están en desarrollo inversiones por US$700 millones, en distintas ramas de la actividad económica. Son proyectos de largo aliento que demuestran la intención de aprovechar las ventajas comparativas de nuestra región. Y permiten pensar que empiezan a superarse las duras épocas en las cuales se registraron retiros de empresas, por causas que deben atribuirse más a los ajustes generados por la globalización que a la pérdida de condiciones del Valle para alojar las compañías internacionales que deseen aprovechar su posición privilegiada en América. No es difícil reconocer que la política de celebrar tratados de Libre Comercio implica riesgos como la presencia de la competencia a nuestro país. Pero también debe aceptarse que con ellos llegarán nuevas oportunidades para los colombianos, entre las cuales se destaca la posibilidad de que firmas nacionales e internacionales vengan a aprovechar las ventajas que ofrecen esos tratados. De eso se trata la incorporación de nuestro país al comercio internacional: transformación que permita adaptarse a las nuevas realidades y promoción para atraer aquí la inversión y el desarrollo que genera en todos los órdenes. Es en ese contexto donde la venida de empresas al Valle toma relevancia y obliga a exigir la inversión que permita superar los obstáculos que afectan la competitividad de nuestra región. Está en primer lugar las lamentables condiciones de atraso en todos los ámbitos que padece Buenaventura y le impiden explotar sus virtudes como puerta de Colombia sobre el Pacífico. Aunque están arribando inversionistas que pretenden desarrollar la actividad portuaria en una ciudad que es paso obligado en la comunicación de América, no es menos cierto el desgano que existe en el establecimiento allí de empresas e industrias que tengan a esa ciudad como su sede. Y si bien se está logrando la construcción de una carretera adecuada para unirla con el interior, esa vía sigue siendo uno de los grandes retos para el Valle del Cauca. Durante muchos años, el departamento ha sido reconocido como tierra de oportunidades. Esa realidad permitió que la región diera un enorme salto en la mitad del siglo XX. Ahora, ante las cifras que se están conociendo y la llegada de compañías y negocios de todas partes del mundo, ese reconocimiento está volviendo a ser realidad, guiada por quienes desde el sector privado están vendiéndola al exterior y desde el público hacen esfuerzos por generar confianza. Ese es el esfuerzo que necesitamos continuar para poder enfrentar con éxito los retos que significan nuestros problemas y las necesidades de progreso de los vallecaucanos.

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