El tránsito en Cali

Julio 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Es hora de tomar decisiones para impedir que los intereses de unos pocos se impongan sobre la necesidad de darle orden a Cali y de brindarles a sus habitantes un transporte adecuado a sus necesidades".

Ante la caótica situación del tránsito en Cali y las enormes deficiencias para defender el Sistema de Transporte Masivo, MÍO, ya es tiempo para que las autoridades municipales tomen decisiones e implanten la autoridad única que garantice la movilización en la ciudad. Es evidente que la Secretaría de Tránsito y Transporte carece de los recursos y, al parecer, de la voluntad para darle orden a una de las actividades más sensibles de la vida ciudadana. Hace pocos días, los concesionarios de la operación del MÍO les contaron a los caleños los obstáculos que deben enfrentar para poner en funcionamiento la cantidad de vehículos necesarios para suplir la creciente demanda de los usuarios, cada vez más convencidos de sus bondades y beneficios. En la entrevista publicada por El País el pasado domingo narraron la resistencia de la Secretaría de Transporte a hacer cumplir el retiro de los buses que sirven el sistema tradicional. A su vez, el titular de esa dependencia alega razones para no aplicar la decisión tomada por el Alcalde mediante un decreto e insinúa que alguien le está haciendo trampa a la ciudad, al decir que “el gremio de transporte es difícil de manejar y algunos le apuestan al doble juego”. Insinuación peligrosa que demanda una aclaración y demuestra falta de autoridad en el manejo del tránsito en Cali. A nadie puede escapársele que el Gobierno Municipal, en este caso la Secretaría en mención, está para ordenar la circulación y hacer cumplir las leyes y no para “manejar” a los transportadores. Esa falta de autoridad se demuestra también en los resultados que ha tenido la actuación de la Policía Nacional, confrontados con la precariedad de las actuaciones del cuerpo de guardas municipales. Sin entrar en la polémica que plantea el secretario Alexánder López, y reconociendo las limitaciones que afectan a ese cuerpo, la realidad es que la Policía ha demostrado una mayor efectividad en la aplicación de sanciones a los infractores, la mejor manera de educar a quienes creen que las leyes de tránsito no son de estricto cumplimiento. Y los caleños, no esos infractores consuetudinarios que se pasan la ley por la faja, se sienten más tranquilos con la Policía.Dicho lo anterior es necesario recordar que en el documento Conpes 3504 que dio vida al MÍO, la Alcaldía se comprometió a crear la autoridad única de transporte que reorganice la circulación de la ciudad, atendiendo la transformación que significa el implantar un Sistema de Transporte como el que es ya una realidad que beneficia a los caleños. Es hora entonces de actuar en consecuencia y de tomar decisiones para impedir que los intereses de unos pocos se impongan sobre la necesidad de darle orden a Cali y de brindarles a sus habitantes un transporte adecuado a sus necesidades.La llegada del MÍO y las inversiones que la Administración Municipal realiza en la capital vallecaucana son, ni más ni menos, el paso hacia una ciudad moderna. Por eso hay que renovar estructuras, abandonar esquemas que protegen intereses individuales y crear instituciones capaces de resolver los problemas de los ciudadanos.

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