El primer paso

Octubre 30, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Ahora se espera que los correctivos que se están tomando le devuelvan la vida al Hospital Universitario del Valle, que se estaba perdiendo en medio del desgreño administrativo, los intereses clientelistas y el desgobierno".

Luego de muchas vueltas y dudas que durante años impidieron tomar las decisiones que correspondían, el Gobierno Departamental y la dirección de la entidad determinaron pedir la ley de quiebras para el Hospital Universitario del Valle. La medida, de trascendencia para la salud y la educación en salud, tendrá que ser aprovechada para recuperar el que durante décadas ha sido emblema de la atención a la sociedad del Valle y del suroccidente del país.En primer lugar debe reconocerse que era la mejor de las alternativas para enfrentar la crisis producida por años de interferencias políticas y de administraciones que le dieron la espalda a sus graves problemas internos. Fue un tiempo en el cual se aplicaron mal alternativas como la contratación con terceros de sus servicios y el incremento de una nómina que no podía ser pagada, producto en muchos casos del clientelismo y de la presión sindical. Pero además, y lo más grave, de prácticas nocivas para la buena marcha de cualquier entidad. Parece increíble que todavía estén apareciendo cajas llenas de facturas por servicios no cobrados a las Entidades Prestadoras de Salud, y que el Hospital tuviera una nómina de 2000 funcionarios y empleados, muchos de los cuales tenían encargos hasta por diez años. Por eso, entre otras muchas razones, sus ingresos eran superados por sus egresos en cuantías que llevaron a cancelar varios de los servicios que otrora lo hicieron catalogar como una institución ejemplar. Esa crisis se reflejó en el incumplimiento reiterado en su misión, y en el conflicto permanente con sus empleados y funcionarios, al no poder pagarles su remuneración. Pero también empezó a marchitar otra de sus razones de ser: es que el Hospital es la base de las escuelas de salud de la Universidad del Valle. Durante sesenta años su existencia hizo posible crear y mantener una de las facultades de Medicina más importantes de América Latina. ¿Cómo permitir que se acabe?La medida es la mejor opción, puesto que la alternativa era liquidar el HUV. Ahora se espera que los correctivos que se están tomando le devuelvan la vida que estaba perdiendo en medio del desgreño administrativo, los intereses clientelistas y el desgobierno. Pero también es necesario que le paguen las entidades que le deben o utilizan sus servicios. Ninguna medida será apropiada si las EPS y el Gobierno Nacional, así como los departamentales y municipales dejan de cancelar recursos que pertenecen ante todo a la comunidad que atiende el Hospital.El Gobierno del Valle dio entonces el primer paso para salvar al HUV, que ha producido reacciones explicables. Ya no es tiempo para más especulaciones, temores o dudas sobre lo que debe hacerse Ahora no se puede dar marcha atrás, y los 1342 funcionarios, médicos, enfermeras, y demás empleados que quedaron en su nómina, así como la Universidad del Valle y las EPS, deben aportar para que la medida tenga los resultados que se esperan.El éxito demostrará que los vallecaucanos sí somos capaces de preservar las instituciones públicas que han sido y serán la solución que espera nuestra sociedad para sus problemas.

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