El péndulo chileno

El péndulo chileno

Noviembre 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Con el crecimiento, Chile generó una mayor capa de clase media, que hoy está mejor informada, mejor preparada y con nuevas expectativas sobre su bienestar. Se trata de una sociedad más demandante, que obliga a cambios de rumbo. En especial en el terreno de la educación, con grave retroceso del sector público y alza desmedida de los costos en la educación privada".

El próximo 17 de noviembre se realizarán elecciones legislativas y presidenciales en Chile, donde todo parece indicar que la coalición de centro izquierda, encabezada por la expresidenta Michele Bachelet se aproxima a la victoria.De acuerdo con el Centro de Estudios Públicos (CEP), un instituto ligado a la derecha, se abrieron las puertas a una posibilidad que hasta entonces no se había barajado: que los comicios se definan en primera vuelta y por primera vez desde la elección de Eduardo Frei en 1993 no haya balotaje. El sondeo de CEP le dio a Michelle Bachelet, socialista, expresidenta y líder de la coalición Nueva Mayoría, un 47 % (a tres puntos del 50 % más 1 que necesita para imponerse), versus un 14 % para la representante de la alianza gobernante, Evelyn Matthei.Debe recordarse que la Bachelet terminó su mandato con una popularidad del 80% y que su gobierno fue de tono moderado, sin grandes reformas y manteniendo el rumbo económico escogido por el país austral desde la dictadura de Pinochet. En términos generales Chile ha optado por un modelo económico de liberalismo clásico, o neoliberalismo, en el que las fuerzas del mercado se convierten en el principal factor de la economía. Así, en medio de una apertura muy amplia al comercio exterior y a la privatización de la mayoría de los servicios prestados por el Estado, Chile sostuvo un permanente crecimiento económico y logró grandes avances en la lucha contra la pobreza.La expresidenta es consciente de esa realidad. De allí que, en entrevista para medios internacionales señalara: “Hay dos cosas que tenemos que hacer. Primero, mantener el crecimiento de la economía, pues sin ello no podemos mejorar la igualdad. Lo segundo, nuestra agenda se centra en productividad, energía y diversificación de la economía, no podemos seguir dependiendo de las materias primas, tenemos que contar con un valor añadido en nuestros productos”. Esto significa que no habrá grandes cambios en el rumbo económico, y que más bien se tratará de profundizar en la industrialización del país.Pero con el crecimiento, Chile generó una mayor capa de clase media, que hoy está mejor informada, mejor preparada y con nuevas expectativas sobre su bienestar. Se trata de una sociedad más demandante, que obliga a cambios de rumbo. En especial en el terreno de la educación, con grave retroceso del sector público y alza desmedida de los costos en la educación privada.De allí que la candidata favorita, si bien no se incline por tocar el rumbo de la economía, sí se muestre dispuesta a efectuar reformas de importancia. Para ella “se requiere una reforma constitucional, para eliminar todas las trazas de autoritarismo pinochetista, una profunda reforma educacional que elimine el lucro con fondos públicos y una reforma tributaria para introducir más equidad y financiar los cambios que se proponen”. Ese es su giro a la izquierda.Para bien de Chile, es de esperar que los cambios anunciados no generen traumatismos que afecten su buen desempeño económico, el único seguro real para evitar mayores desigualdades e injusticias.

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