El pacto por los bosques

El pacto por los bosques

Noviembre 23, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Cuando se sabe que el 42% de la producción nacional de madera se deriva de la tala ilegal de bosques, se entiende la necesidad urgente de unir fuerzas para acabar con un negocio que está minando a zancadas los recursos naturales de Colombia

Un país que ha perdido 6,5 millones de hectáreas de bosques en los últimos 20 años no puede permanecer indiferente, sin actuar frente a uno de sus problemas ambientales más graves. Adoptar políticas públicas de conservación es indispensable, pero lo es aún más lograr que no se queden en el papel y que la sociedad en conjunto se comprometa con su aplicación.Esta semana se firmó en el Valle del Cauca el Acuerdo Intersectorial por la Madera Legal, con el que se pretende reducir en la región la tala sin permiso de bosques y reservas naturales, así como ejercer un control mayor sobre el comercio ilícito que se deriva de esa actividad. Ese es el propósito que se han trazado la CVC, el Dagma, la Sociedad de Agricultores del Valle, el ICA, los gremios de madereros y transportadores, la Policía Nacional y el Comité Intergremial del Valle, entre otras entidades. Cuando se sabe que el 42% de la producción nacional de madera se deriva de la tala ilegal de bosques, se entiende la necesidad urgente de unir fuerzas para acabar con un negocio que está minando a zancadas los recursos naturales de Colombia. Son 1,5 millones de metros cúbicos de madera que se explotan, movilizan y comercializan de forma ilícita cada año, una cadena en la que participan no sólo quienes realizan la actividad en la clandestinidad. Con conocimiento o sin él, se convierten en cómplices quienes la transportan, la venden o la compran. El Pacífico colombiano es después de la Amazonía la región más golpeada por el negocio ilegal de madera. Además de su riqueza natural en bosques, por su ubicación geográfica se facilita sacar hacia otros países el producto, un atractivo que han sabido aprovechar los mercaderes. Se calcula que al año el comercio ilícito maderero mueve US$100.000 millones en el mundo, de ellos US$200 millones en Colombia, lo que ha llevado a actuar a las autoridades nacionales junto con la Interpol para tratar de detener un delito que tanto daño le causa al medio ambiente de todo el Planeta.El Acuerdo firmado en el Valle no garantiza por sí mismo un control al corte y comercialización ilegal de madera. Pero es un punto de partida en la medida en que buscará mantener vigente la información sobre los lugares en los que la actividad está permitida, quiénes están autorizados y todos los datos disponibles para que se pueda hacer una verificación. Ya en diferentes regiones del país donde se han adelantado pactos similares el sistema muestra algunos avances, si bien no han sido suficientes para frenar la deforestación nacional.El compromiso con la preservación de los recursos naturales en Colombia requiere de la voluntad general y sobre todo de educar a los diferentes sectores involucrados y a las comunidades para que entiendan que su participación es esencial para evitar que siga el ritmo depredador que acaba en promedio con el 0,5% de los bosques del país cada año. El Valle ha dado un paso importante, que deberá trascender las buenas intenciones y convertirse en una hoja de ruta real y aplicable que permita controlar y detener un negocio nefasto para la región.

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