El otro comercio ilegal

El otro comercio ilegal

Febrero 23, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El ritmo acelerado de la deforestación no augura un buen futuro. Cuando se creía que la tala ilegal de bosques estaba disminuyendo, el Pnuma hoy reconoce que los esfuerzos son insuficientes y tiende a aumentar.

Que en Colombia se talen ilegalmente 48.000 hectáreas de bosques cada año ya no es un problema que le atañe sólo a nuestro país. El mundo entiende que debe unirse para combatir el comercio ilegal de madera y apoyar las acciones de las autoridades de cada Nación. Es la conciencia que despierta la urgente necesidad de salvar los ‘pulmones verdes’ del planeta y de combatir los delitos que traspasan las fronteras.Esta semana se dio a conocer la primera acción realizada por la Policía Internacional, Interpol, para capturar a quienes se dedican al tráfico ilícito de maderas. Fueron 194 personas capturadas en 12 países de América Latina, incluido Colombia, y hay 118 órdenes más de investigación que deben cumplirse en los próximos días. Durante los operativos se incautaron 50.000 metros cúbicos de madera ilegal que equivalen a la carga transportada por 2.000 camiones. Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Pnuma, la tala ilegal de bosques mueve al año US$100.000 millones, de ellos US$200 millones en Colombia. Su más reciente informe asegura que el 90% de esa actividad es controlada por el crimen organizado, que además maneja el 30% del comercio internacional de madera. Uno de sus objetivos es limpiar terrenos para dedicarlos a cultivos ilícitos y el otro es lavar dineros provenientes de sus actividades delincuenciales.Todo a costa del mayor tesoro que tiene el Planeta, su medio ambiente. Y Colombia es uno de esos diamantes que debe cuidarse para bien de la humanidad. Sus 61 millones de hectáreas en bosques, el 53,3% de su territorio continental, son esenciales para contrarrestar los efectos de las emisiones de dióxido de carbono y, por consiguiente, las secuelas del cambio climático que cada vez produce mayor daño.Sin embargo, el ritmo acelerado de la deforestación no augura un buen futuro. Cuando se creía que la tala ilegal de bosques estaba disminuyendo, el Pnuma hoy reconoce que los esfuerzos son insuficientes y tiende a aumentar. En el país se extraen de esos bosques 3,4 millones de metros cúbicos de madera, de los cuales 1,4 millones proceden de cortes ilícitos, lo que equivale a acabar con 48.000 hectáreas cada año y poner en peligro de extinción 21 especies de árboles, que no se reponen ni hacen parte de los proyectos de reforestación.La Costa del Pacífico y la Amazonia son las zonas del país más ricas en bosques y también las más vulnerables al negocio de la tala ilegal y su comercialización. El Pacto Intersectorial por la Madera que logró reunir a productores, transportadores, comercializadores y fabricantes nacionales para que sólo trabajen con madera extraída legalmente, así como la ley ambiental 1333 aprobada en el 2009, han sido pasos importantes pero insuficientes para frenar esa deforestación. Por eso, bienvenidos el apoyo que brindan los organismos internacionales comprometidos con la conservación del medio ambiente, así como las labores que adelanta la Interpol para desarticular al crimen organizado que maneja el negocio ilegal de la madera. Las políticas estatales necesitan de la acción decidida del mundo para salvar sus bosques.

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