El nuevo zar de Rusia

Marzo 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Putin pertenece a este sector social que, además, sufre de un enfermizo nacionalismo. Digamos que para ellos todo se vale, si se trata de beneficiar los intereses de Rusia en el mundo".

Ayer, con una importante afluencia de electores, denuncias de fraude y un enrarecido ambiente político, los rusos eligieron por tercera vez a Valdimir Putin como su presidente.Pero puede decirse que en realidad Putin no ha dejado el poder durante 4 períodos consecutivos, pues descubrió una forma de evadir las leyes: hacer elegir como presidente a un protegido, Medvediev, y reservarse para sí el cargo de Primer Ministro.Esta forma de actuar, legal pero tramposa, caracteriza a la nueva dirigencia del Kremlin, que inició sus primeros pasos con el derrumbe de la Unión Soviética durante el caótico gobierno de Boris Yeltsisn. Como lo recuerda el gran reportaje de David Remnick sobre los días finales de la URSS, al amparo del gobierno en decadencia surgió una clase de empresarios primitivos, ligados con antiguos delincuentes, cuyo santo y seña era el enriquecimiento rápido, sin prestar atención a ningún tipo de legalidad.Putin pertenece a este sector social que, además, sufre de un enfermizo nacionalismo. Digamos que para ellos todo se vale, si se trata de beneficiar los intereses de Rusia en el mundo. Y Putin es bueno para hacer este tipo de trabajo sucio, envuelto en la bandera tricolor que recuerda el imperio de los antiguos zares. Como lo señaló para CNN uno de sus opositores, él aspira a convertirse en un “nuevo Zar”.No hay que olvidar que Rusia es la nación más grande, que posee una de las mayores reservas de recursos minerales y energéticos del planeta, es parte del G8, del Consejo de Seguridad de la ONU y conserva parte del aura de influencia que heredó de la Unión Soviética (URSS).Con un nuevo zar al frente, que ha demostrado ser capaz de todo en el ejercicio del poder, hábil para aprovechar las ventajas estratégicas de Rusia, en especial la que alude a las riquezas de recursos energéticos, y convencido de que la suya es una nación que está por encima de las demás, es de esperarse que el resultado electoral de ayer tenga un influjo importante en el futuro inmediato de la comunidad internacional.Rusia tiene intereses en Irán, por lo que ha evitado la sanción del Consejo de Seguridad de la ONU, una larga y provechosa relación de negocios con el gobierno sirio, que también ha impedido el accionar de la comunidad internacional para evitar la masacre del pueblo de ese país y, además, está decidida a hacer valer sus reclamos sobre las reservas petroleras del Ártico, enfrentando a Estados Unidos, Canadá, Noruega y Dinamarca. Incluso sus mandos militares han amenazado con una “guerra del hielo” en esa región.Por eso lo que acaba de suceder en Rusia interesa a las humanidad. No es un episodio lejano que se pueda mirar en forma apacible, sino una realidad preñada de amenazas. Por ejemplo, este país ha vendido armas a Venezuela por más de 5 mil millones dólares y no ha ocultado su intención de cerrar contratos de suministros de armas con Brasil, Argentina y Chile.La elección de Putin y su agresiva política no es un asunto que pueda pasar desapercibido. Habrá que estar atentos a las movidas de este astuto e inescrupuloso jugador.

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