El nuevo escenario

El nuevo escenario

Septiembre 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"La crisis con Venezuela es enorme. Y debería trascender el escenario, que ya no serán los ríos y quebradas fronterizas sino las sedes de los organismos donde en forma civilizada se deben conocer, analizar y solucionar el problema entre países que se suponen amigos. Pero, al parecer, para América no es de interés".

Luego del rechazo de Colombia a la actitud bárbara del Gobierno de Venezuela contra nuestros nacionales, 17 miembros de la OEA apoyaron el pedido de nuestro país para que el asunto se trate en una reunión de Cancilleres. Sin embargo, cinco la negaron y once más se abstuvieron de votar, lo que no permitirá analizar al más alto nivel nuestro pedido de respetar los derechos de los colombianos y resolver los problemas que afectan a la frontera común.A pedido de nuestro Gobierno, ayer se dio cita el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, que debía analizar la convocatoria de una reunión de Cancilleres para buscar soluciones a la crisis, lo cual empieza por conocer y examinar las acciones del gobierno de Nicolás Maduro y el atropello que han padecido miles de nuestros connacionales. Son hechos que todavía no terminan, y que el presidente Maduro insiste en justificarlos, acusándolo a los colombianos de ser responsables de lo que ocurre en los órdenes social, político y económico del vecino.La situación es de extrema gravedad y supera la definición de diferendo. Ahora estamos hablando de actos aberrantes que deben ser condenados por su característica de desconocer los derechos humanos de personas que son perseguidas en razón a su origen. Que son tratadas de manera cruel y acusadas de toda clase de delitos atentatorios contra la estabilidad de Venezuela, cuando ellas también son víctimas de la crisis que padece Venezuela.También está el contrabando. Sin duda, en sus causas están la diferencia de precios causada por los cuantiosos subsidios que entrega el gobierno venezolano y la crisis cambiaria que se vive en ese país. Esa diferencia de precios ha ocasionado que muchos productos de primera necesidad pasen a Colombia, generando traumatismos y propiciando la corrupción. Pero eso no puede dar derecho a la discriminación, a marcar y destruir las viviendas de miles de personas ajenas a tales hechos.Es eso lo que se pedía analizar a los cancilleres, además de promover soluciones para una situación que requerirá la colaboración de los dos países. Es que la frontera se ha convertido en epicentro de conflictos debido a la tolerancia con la cual se ha permitido la presencia de toda suerte de grupos al margen de la ley. Empezando por las guerrillas, que se convirtieron en azote de los habitantes de ambos lados, y siguiendo por las bandas criminales y de narcotraficantes que aprovechan la permisividad para cometer toda suerte de delitos.Pero esa reunión no será posible. Ahora, y si Colombia lo acepta, el próximo 8 de septiembre deberán reunirse los Cancilleres de Suramérica para tratar el asunto. Cabe aclarar que la fecha fue pospuesta porque al Presidente de Venezuela y su Ministra les pareció más importante viajar a Vietnam y a China que asistir a la reunión de Unasur y enfrentar los cuestionamientos por los procederes de su gobierno contra los colombianos en su país.La crisis es enorme. Y debería trascender el escenario, que ya no serán los ríos y quebradas fronterizas sino las sedes de los organismos donde en forma civilizada se deben conocer, analizar y solucionar el problema entre países que se suponen amigos. Pero, al parecer, para América no es de interés.

VER COMENTARIOS
Columnistas