El invierno de la CVC

Septiembre 07, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...más grave es la incertidumbre en que está el Departamento al no conocer a ciencia cierta si se terminaron las reparaciones a los daños causados por el invierno que tuvo lugar entre septiembre del 2010 y junio del presente año. Y peor aún, al no tener certeza de que, ante la amenaza de una nueva temporada invernal, estemos preparados como corresponde".

Además de confirmar muchas de las inquietudes que se han tenido sobre el manejo de la CVC, los cuestionamientos de la Contraloría General de la República sobre la contratación realizada por la entidad ambiental para atender la emergencia invernal pasada dejan grandes preocupaciones sobre la manera en que el Valle enfrentará la nueva temporada de lluvias anunciada por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam. Según la Contraloría, la Corporación usó la figura de la urgencia manifiesta para realizar contratos por $28.000 millones que en varios casos no se ajustan a los principios que deben guiar la administración pública. Contratos con entidades sin respaldo financiero, cambios en convenios, dobles contrataciones y otras anomalías encontradas en una auditoría especial, obligaron al ente de control a emitir 18 hallazgos administrativos por más de $11.400 millones, algunos de los cuales pueden llegar al campo del derecho penal. Tales hechos sorprenden de nuevo al Valle, puesto que se pensaba que con los cambios operados en la Gobernación y en la Junta Directiva de la CVC se habían superado épocas de ingrata recordación. Ahora, el informe de auditoría vuelve a poner de presente la persistencia de prácticas poco recomendables en el manejo de una entidad tan importante para la región, como realizar contrataciones “que no cumplen con los principios de inmediatez, economía, eficiencia y eficacia”. Pero más grave es la incertidumbre en que está el Departamento al no conocer a ciencia cierta si se terminaron las reparaciones a los daños causados por el invierno que tuvo lugar entre septiembre del 2010 y junio del presente año. Y peor aún, al no tener certeza de que, ante la amenaza de una nueva temporada invernal, estemos preparados como corresponde. Sin duda, es la consecuencia de no tener claridad sobre la forma en que debe ser administrada la CVC para evitar que caiga en los mismos vicios causados por el clientelismo y la consecuente corrupción. Todo lo cual lleva a preguntarle al Gobierno Nacional si el Valle está listo para afrontar el invierno que anuncia el Ideam, y si es posible completar las obras de defensa que faltan en muchos municipios vallecaucanos. Si bien los organismos de Gestión de Riesgo anuncian la existencia de recursos para enfrentar el fenómeno, no es menos cierto que abundan las quejas sobre la demora en realizar las inversiones que se requieren para impedir un nuevo desastre de consecuencias graves para miles de familias, muchas de las cuales aún no han superado los estragos del pasado invierno. Hoy, la CVC vuelve a causar preocupaciones. Y aunque se espera que sus directivas respondan de manera satisfactoria a las inquietudes de la Contraloría, es innegable que Colombia se quedó esperando la reforma a las Corporaciones Autónomas que anunció el Gobierno Nacional. En momentos como el de ahora cuando los presagios climáticos causan inquietud y zozobra, nada puede ser más perjudicial que mantener intachables unas entidades a las que el mal gobierno les impide cumplir su papel como defensoras del medio ambiente.

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